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sábado, 21 de julio de 2012

20.000 LEGUAS DE VIAJE SUBMARINO (USA, 1954)


Título original: 20.000 Leagues Under The Sea. Dirección: Richard Fleischer. Guión: Earl Felton. Producción: Walt Disney Productions. Música: Paul J. Smith. Intérpretes: Kirk Douglas, James Mason, Paul Lukas, Peter Lorre, Robert J. Wilke, Ted de Corsia, Carleton Young, J.M. Kerrigan.  Duración: 127 minutos.

De qué va: Año 1868. Numerosos barcos mercantes están sufriendo ataques de lo que parece ser una enorme criatura submarina de origen desconocido. El gobierno estadounidense decide fletar un buque de guerra para investigar lo sucedido. En su interior navega el prestigioso investigador francés Profesor Pierre Aronnax (Paul Lukas) y su ayudante (Peter Lorre). Tras varios días de infructuosa búsqueda, el buque es embestido por la criatura y naufraga sin remedio.

La criatura: El aspecto del Nautilus en los primeros compases del film es tratado efectivamente como si de un monstruo submarino se tratara, logrando momentos muy inquietantes. Pero la verdadera estrella es el famoso calamar gigante que ataca al submarino y que está perfectamente recreado. También aparecen unos cuantos y voraces tiburones.

La película: Maravillosa adaptación de la novela de Verne que supone uno de los mayores logros en materia de cine de aventuras que el cine ha dado hasta nuestros días. Todo aquí es cuidado al detalle, desde el tratamiento del color con una magnífica fotografía del operador austro-húngaro Franz Planer (Cartas a una desconocida, Horizontes de grandeza), a un reparto estelar en el que cada intérprete logra una simbiosis absoluta con su personaje. Así, si Kirk Douglas interpreta a la perfección al socarrón e impulsivo arponero Ned Land, no es menos cierto que James Mason encarna a un inolvidable Capitán Nemo, nihilista, reservado y despótico, con un peculiar sentido del deber y la justicia.

Por si todas las cualidades artísticas y su deslumbrante aspecto visual no fueran suficientes, el film no evita las implicaciones políticas y filosóficas que ofrece la novela original, mostrando una reflexión sobre los peligros del despotismo ilustrado del capitán Nemo, algo que se acerca peligrosamente a una falsa apariencia de democracia que tenemos algunos paises occidentales.Pasa por ser la mejor película Disney de acción real y, desde luego, la mejor adaptación de Julio Verne jamás realizada hasta la fecha. Obra maestra.

A destacar: En la cinta brillan con luz propia los efectos especiales de Robert A. Mattey especialmente en la secuencia del ataque del calamar, que en la novela no tiene mayor trascendencia. Realizado de noche y en medio de un mar embravecido para evitar  que los cables que manejaban a la criatura se hicieran muy evidentes, todavía sorprende hoy día su perfecta realización. Este trabajo precisamente hizo que un joven Spielberg solicitara los servicios de Mattey para recrear bajo el mar a otra criatura en otra gran epopeya marina que cambiaría para siempre el cine de monstruos marinos: Jaws (1975)  




TRÁILER DEL FILM

martes, 3 de julio de 2012

THE CREATURE WALKS AMONG US (USA, 1956)


Dirección: John Sherwood. Guión: Arthur A. Ross. Producción: Universal International Picture. Música: Irving Gertz, Henry Mancini & Heinz Roemheld. Intérpretes: Jeff Morrow, Rex Reason, Leigh Snowden, Gregg Palmer, James Rawley, Maurice Manson, David McMahon, Lilian Molieri, Paul Fierro .  Duración: 78 minutos.

De qué va: Un déspota científico organiza la enésima cacería en busca de la criatura de la laguna. Consiguen capturarla aunque produciéndole graves quemaduras que descubrirán que el monstruo tiene un incipiente sistema respiratorio pulmonar, similar al de los humanos.

La criatura: Nuestra entrañable bestia esta vez comienza a sufrir una evolución que poco a poco le hará abandonar sus hábitos marinos. De nuevo una loable labor de maquillaje con unas modificaciones, con respecto al diseño original, que le dotan de un aspecto más humano.

La película: Tercera y última película de la saga de la criatura de la Laguna negra y un título más que estimable ensombrecido, sin duda, por la magia del primer film. Contra todo pronóstico, esta segunda secuela resulta muy superior a Revenge os creature, principalmente gracias al regreso del guionista de la original, Arthur A. Ross, que logra una película oscura y pesimista donde es muy difícil encontrar un personaje positivo más allá de la propia criatura. Así la chica en cuestión, interpretada por la atractiva Leigh Snowden, es una pija malcriada que se divierte matando tiburones con rifle, Jeff Morrow interpreta a su celoso marido, un antipático científico que parece sólo estar interesado en el beneficio económico que puede sacar de su descubrimiento – y en que no le levanten a la mujer, todo hay que decirlo-, el galán de turno, por su parte, intenta violar a la protagonista, y en medio de esta vorágine la criatura, que contempla ingenua el extraño comportamiento de unos humanos que se atreven a definirla como una bestia asesina e irracional.
Dirige con gran oficio un desconocido John Sherwood, curtido ayudante de dirección y hombre de máxima confianza de Anthony Mann, que cuenta en su haber con sólo tres títulos como máximo responsable, entre ellos la también loable The Monolith Monsters. Película  pesimista y no exenta de belleza que logra que nos apiademos de nuestra criatura más que nunca en la saga.

A destacar: El nivel técnico de la cinta es más que notable, con espectaculares tomas submarinas y algunos momentos de acción muy logrados, como el momento en el que la criatura aparece por debajo de la barca volcándola con todos sus pasajeros dentro.




Trailer del Film

lunes, 18 de junio de 2012

MOBY DICK (USA, 1956)


Título original: Moby Dick. Dirección: John Huston. Guión: Ray Bradbury y John Huston. Producción: Metro Goldwyn Mayer. Música: Philip Sainton. Intérpretes: Gregory Peck, Richard Basehart, Leo Genn, Friedrich von Ledebur, Harry Andrews, Francis De Wolff, James Robertson Justice, Bernard Miles, Orson Welles. Duración: 110 minutos.

De qué va: Ismael (Richar Basehart) y su reciente amigo Queequeg (Friedrich von Ledebur), un extraño ballenero que tiene toda su piel tatuada, embarcan como tripulantes en el Peequog, un barco gobernado con mano tiránica por su capitán, el temido Ahab (Gregory Peck) cuya única obsesión es acabar con la gigantesca ballena blanca que le amputó la pierna.

La criatura: Una vieja y enorme ballena que parece inmune a todos los arpones y que lleva en su gruesa piel blanca las cicatrices de cientos de heridas provocadas por los balleneros que han intentado en vano capturarla. Dada la fecha de rodaje, todavía sorprende su creíble recreación en pantalla

La película: Aun hoy día la más célebre y mejor de todas las adaptaciones que de la obra de Melville se han hecho, ejemplo perfecto a la hora de adaptar con concisión y gran capacidad de síntesis la que quizá sea la novela más colosal de la literatura norteamericana, todo un tratado acerca de la vida e historia de las ballenas.

Huston asume la producción y dirección mezclando imágenes reales - dotando algunos momentos del film de un acertado aire documental - con otra recreaciones en estudio ciertamente logradas. En este sentido, el apartado técnico es sobresaliente y aun hoy día supera los efectos especiales de producciones más modernas.

Es verdad que se ha hablado mucho del controvertido reparto, empezando por un Gregory Peck demasiado joven y atractivo para el papel, pero lo cierto es que su caracterización ya se ha convertido en la imagen icónica por antonomasia del Capitan Ahab.
Puede que no esté entre las obras maestras de John Huston pero, desde luego, supera con nota la prueba resultando un entretenimiento de primera clase para todos los públicos.

A destacar: Valga este título para hacer un pequeño recordatorio y homenaje al guionista del film, uno de los mayores escritores del género fantástico que ha dado el siglo XX: el recientemente fallecido Ray Bradbury.




Tráiler del film

martes, 1 de mayo de 2012

REVENGE OF CREATURE (USA, 1955)

Dirección: Jack Arnold. Guión: Martin Berkeley. Producción: Universal Pictures. Música: Herman Stein. Intérpretes: John Agar, Lori Nelson, John Bromfield, Nestor Paiva, Grando Rhodes, Dave Willock, Ricou Browning, Tom Hennesy, Clint Eastwood .  Duración: 82 minutos.

De qué va: La criatura es capturada en su natal laguna negra y vendida a un oceanográfico donde será expuesta al público y a diversos experimentos científicos. La bella doctora Helen Dobson ejercerá una singular influencia en la desdichada criatura. 

La criatura: De nuevo tenemos a nuestro célebre Gill-man que apenas requiere presentación, con algunos cambios en el diseño de la criatura, con un aspecto más aerodinámico aunque igualmente efectivo. En el agua vuelve a ser encarnado por Ricou Browning - que además interpreta un pequeño papel de personal de laboratorio -, aunque en tierra firme el original Ben Chapman es aquí sustituido por el igualmente imponente Tom Hennesy, experimentado especialista de Hollywood.

La película: Secuela inmediata de La Mujer y el Monstruo, realizada apenas unos meses después de la primera y de nuevo dirigida por el sólido Jack Arnold. Su trabajo tras las cámaras es tan eficaz como siempre aunque esta vez no puede sustraerse a un sorprendentemente débil guión, con un ritmo cansino y unas escenas alargadas y faltas de interés y originalidad.

De este modo, Arnold se dedica más que nunca a resaltar el carácter reprobable de los humanos y el injusto sufrimiento de la criatura en alas del progreso.  Los buenos científicos no dudan en dinamitar la laguna para cazar en estado de coma, al monstruo y, de paso, eliminar a toda la fauna del lugar en un plano calcadito al del veneno que arrojan en el primer título; nuestro hombre-pez es aquí maltratado sistemáticamente con "fines científicos", atado con cadenas, torturado con descargas eléctricas, etc, ganándose inmediatamente todas nuestras simpatías a pesar de mostrarse más agresivo que nunca -atención a la secuencia en la que estrella a un adolescente contra el tronco de una palmera, impagable -.

Lori Nelson - también con bañador blanco - cumple a la perfección su función de mujer-florero, aunque resulta increíble en el papel de científico, interpretando al prototipo  de mujer sumisa de los conservadores años 50, cuya mayor inquietud ha de ser la de estar siempre perfecta para su macho dominante, aquí interpetado por el eficaz John Agar, actor fetiche de Jack Arnold. Como muestra de típica "monster movies" de los 50 resulta simpática y hasta entretenida. Como secuela palidece frente al clásico original.

 A destacar: El debut en pantalla de un jovencísimo Clint Eastwood, interpretando a un becario de laboratorio en una divertida secuencia. Quien iba a decirle entonces que terminaría grabando su nombre con letras de oro en la historia del cine.

Trailer original del Revenge of Creature

domingo, 25 de marzo de 2012

LA MUJER Y EL MONSTRUO (USA, 1954)

Título original: Creature from the Black Lagoon. Dirección: Jack Arnold. Guión: Harry Essex & Arthur A. Ross. Producción: Universal Pictures. Música: Henry Mancini, Hans J. Salter y Herman Stein. Intérpretes: Richard Carlson, Julie Adams, Richard Denning, Whit Bissell, Nestor Paiva, Antonio Moreno, Bernie Gozier, Ricou Browning, Ben Chapman.  Duración: 78 minutos.

De qué va: El descubrimiento de un sorprendente fósil en lo más profundo de la Amazonia, motiva una expedición de científicos que desean demostrar la existencia de un eslabón perdido entre el hombre y las criaturas marinas.

La criatura: A estas alturas hablar del famoso "gill man" de este film es redundante. La última de las criaturas salidas del terror de la Universal resultó ser uno de sus títulos más logrados, una criatura anfibia cuyo diseño maravilla aun hoy en día y que ha sido motivo de imitaciones y diseños inspirados en él, desde el alienígena de Depredador, a los Humanoides del abismo de Roger Corman. Inolvidable.


La película: Título seminal en el género, inspirador de numerosos otros films, vaya el Tiburón de Spielberg por delante - sospechoso, cuando menos,  el parecido de algunos compases del score con el conocidísimo leitmotiv que John Williams creó para presentar al enorme escualo -, y prácticamente creador de este subgénero que nos ocupa.

Rodada por el sistema 3D de gafas polarizadas, Jack Arnold - Tarántula, El increíble hombre menguante - demuestra una vez más su férreo oficio sacando el máximo partido de un débil y manido pretexto, una expedición científica en busca del hallazgo del siglo, y transcendiendo esta trama con  una serie de implicaciones morales y ecológicas. Aquí los científicos no son tan altruistas como parece - claros intereses económicos - ni tan respetuosos con la naturaleza. Baste la secuencia en la que deciden envenenar toda la laguna - y de paso arrasar con flora y fauna de la misma - con el propósito de capturar a la bestia. Una secuencia políticamente incorrecta que culmina incluso con Julie Adams tirando despreocupadamente la colilla de su cigarrillo al agua.

Una Julie Adams, por cierto, que aun hoy día resulta arrebatadoramente sexy, convirtiéndose de inmediato - ella y su bañador blanco, diseñado para la ocasión - en un sensual icono del cine fantástico. Richard Carlson, - Llegó del más allá, también de Arnold -  aporta credibilidad a su personaje de científico honesto aunque las fronteras con los personajes más negativos de la trama andan aquí, como ya se ha señalado, bastante desdibujadas. La criatura, por su parte, fue interpretada por dos actores distintos: en tierra firme por Ben Chapman, con su casi 2 metros de altura, y en el agua por el nadador Ricou Browning, que seguiría encarnando al personaje para el resto de la saga.

Por último, ya a modo de anecdotario, señalar que el traje del gill man tenía varios inconvenientes, entre ellos el de reducir ostensiblemente la visibilidad del actor que lo llevara. Esta circunstancia propició que, en la famosa escena en la que el monstruo lleva en brazos a la chica a su gruta, golpeara la cabeza de Julie Adams contra una roca, abriéndole una brecha. Dos horas después la guapa actriz ya estaba lista para reanudar el rodaje. Ya no quedan profesionales así.


A destacar: La secuencia en la que el monstruo nada en las profundidades al unísono con la mujer que está en la superficie del agua, en una danza macabra no exenta de sensualidad, casi como si de un acto sexual se tratara. Uno de los momentos más sublimes de la historia del fantástico.


Trailer original

jueves, 10 de noviembre de 2011

EL ATAQUE DE LOS CANGREJOS GIGANTES (USA, 1957)

Título original: Attack of the Crab Monster. Dirección: Roger Corman. Guión: Charles B. Grifith. Producción: Los Altos Productions. Música: Ronald Stein. Intérpretes: Dale Drewer, Martha Hunter, Russell Johnson, Richard Cutting, Mel Welles, Beach Dickerson, Tony Miller.  Duración: 62 minutos.


De qué va: Un variopinto grupo de científicos (físicos, botánicos, geólogos...) son enviados a una desierta isla del Pacífico para estudiar el efecto que las pruebas atómicas que se han efectuado por la zona provocan en la fauna y flora del lugar. El anterior equipo de investigación desapareció sin dejar rastro...


La criatura: Como el título indica, sin posibilidad de sorpresa alguna, unos gigantescos cangrejos que no solo se alimentan de carne humana si no que adoptan la inteligencia de las personas que devoran, adquiriendo además diversas facultades psíquicas. Roger Corman en estado puro.

La película: Hiroshima y Nagasaki no solo provocaron el terror entre la población japonesa. También hizo mella en la sociedad norteamericana que desde entonces vivió sumido en la psicosis resultante de la posibilidad  de poder ser ellos las siguientes víctimas de un apocalipsis nuclear. Eso tuvo especial repercusión, como bien se sabe, en el cine de Ciencia-ficción de los años 50. Corman trataría el tema en varias ocasiones empleando casi siempre la misma -y barata- fórmula: un reducido grupo de personas que se hallan aislados del resto de la civilización, amenazados por una fuerza invisible y desconocida.

Attack of the Crab Monster está lejos de ser una buena película, podríamos decir que incluso su escasa hora de duración se nota estirada debido a un guión estrambótico - dotar a los cangrejos de la facultad de comunicarse telepáticamente con los humanos -, con tantos agujeros como los que las criaturas se dedican a hacer a lo largo del metraje en la isla, no se sabe muy bien con qué objetivo.

La puesta en escena es pobrísima, queriéndonos hacer creer que un chalé de Los Ángeles es una base científica en una isla del Pacífico y que unos monigotes que se mueven con dificultad son una amenaza de la que es prácticamente imposible escapar. Evidentemente para que la acción avance era necesario hacer especialmente torpes a los protagonistas, situación que se vuelve especialmente esperpéntica en el clímax final de la película, donde la amenaza se ve reducida a un único monstruo. Cierto sentido del espectáculo permite, con todo, que Corman logre alguna que otra escena bastante truculenta para la época - el título es uno de los pioneros a la hora de mostrar un cuerpo desmembrado- , logrados momentos de tensión -gracias al inquietante sonido que producen las garras de los monstruos- y unas tomas submarinas decentes. Pero poco más. Ignoro la causa por la que muchos críticos añoran títulos como este y repudian en cambio otras producciones Corman igualmente mediocres como la aquí ya reseñada Sharktopus.

A destacar: Paupérrimo guion de Charles B. Griffith, compañero inseparable de Corman en los inicios y al que, como a este, le gustaba hacer cameos en los films que escribía o producía - aquí es el marinero decapitado por una de las criaturas-. Griffith es uno de los más importantes guionistas del género, siendo responsable de guiones como los de Not of This Earth, Un cubo de sangre, The little shop of horrors o Creature from the Haunted sea. Se ve que le iba la marcha.

Trailer del film

sábado, 29 de octubre de 2011

EL VIEJO Y EL MAR (USA, 1958)

Título original: The Old Man and the Sea. Dirección: John Sturges. Guión: Peter Viertel. Producción: Warner Bros Pictures. Música: Dimitri Tiomkin. Intérpretes: Spencer Tracy, Felipe Pazos, Harry Bellaver, Don Diamond.  Duración: 86 minutos.

De qué va: Santiago es un viejo pescador que lleva 84 días sin una sola pieza. Todos están convencidos que el anciano está acabado o, peor aún, es víctima de alguna maldición. Los padres de Manolo, su joven ayudante, le han prohibido que salga a faenar con él. Pero una mañana su suerte parece cambiar. Santiago atrapa lo que parece ser un pez de dimensiones colosales. El viejo no quiere dar su brazo a torcer y deja que la criatura le arrastre mar adentro, donde ningún otro pescador de la zona se ha atrevido a llegar.

La criatura: El pez espada del relato mide cerca de 5 metros y pesa media tonelada. Es capaz de arrastrar al pescador durante tres días seguidos, intentando minar la voluntad y las fuerzas del anciano. El duelo finalizará en aguas profundas, territorio de un temible depredador que adquirirá protagonismo en la segunda parte del relato, el tiburón mako, el animal más veloz del océano.

La película: "Pez, te quiero y te respeto mucho, pero antes de que este día termine, te habré matado". Hermosísimo film que supone la adaptación más fiel y lograda de la inigualable novela de Hemingway. Spencer tracy - nominado por este papel al Oscar - demuestra que no hay intérpretes  apropiados o inapropiados para un personaje, sino simplemente buenos y malos actores, y el estaba, sin duda, en el privilegiado grupo de los primeros. La película narra una única peripecia, la del viejo pescador, y está llevada a cabo con gran maestría por Sturges en su época más interesante - Duelo de titanes, El último tren de Gunn Hill, Desafío en la ciudad muerta - el cual, gracias a su inteligente puesta en escena, consigue que el ritmo y la tensión emocional no decaigan apenas un instante a pesar de tan limitado decorado. El guión es obra del mítico Peter Viertel, autor de La Reina de África o de Cazador blanco, corazón negro, donde precisamente describía su relación con John Huston durante el rodaje de aquel film.

La película se rodó en Cojimar, justo el pueblo donde vivía el viejo pescador amigo de Hemingway que inspiró al personaje. Tracy tuvo así la oportunidad de conocerlo personalmente y poder incorporar numerosos matices a su impresionante interpretación. Rodada apenas unos meses antes de la revolución cubana, contó en el set con la presencia del propio Hemingway y de su esposa, esta última interpretando incluso un pequeño papel como turista norteamericana que se hace unas fotos. Muy recomendable.

A destacar: Cualquier aspecto podría destacarse en esta cinta. Mencionaremos la bellísima fotografía del operador chino James Wong Howe - también nominado por este trabajo - y la inolvidable partitura de Tiomkin que fue el que finalmente se llevó el Oscar al agua.



Fragmento de este bello Film

miércoles, 14 de septiembre de 2011

LA CRIATURA (USA, 1956)

Título original: The She-Creature. Dirección: Edward L. Cahn. Guión: Lou Rusoff. Producción: Golden State Producctions. Música: Ronald Stein. Intérpretes: Chester Morris, Marla English, Tom Conway, Cathy Downs, Lance Fuller, Ron Randell, El Brendel, Paul Duboy, Flo Bert, Jeanne Evans, Paul Blaisdell.  Duración: 77 minutos.

De qué va: El Doctor Carlo Lombardi, un prestigioso hipnotizador, se sirve de sus poderes y de la especial sensibilidad de su bella asistente, para materializar a una prehistórica criatura antepasada directa de la propia chica. Lombardi usará al monstruo para vengarse de todos aquellos que se mofan de sus dotes, empezando por el joven científico Ted Erickson.

La criatura: Un antepasado nuestro, criatura anfibia de aspecto crustáceo y turgente pechos - es de sexo femenino -  que se materializa en el mar cada vez que el Dr. Lombardi la invoca a través de su ayudante. Su diseño remite inmediatamente a las criaturas que pronto empezarán a surgir en los títulos del Kaiju-Eiga en Japón. Todos los ataques los realiza en tierra, y con gran contundencia a pesar de su aparente torpeza.


La película: Edward L. Cahn es un nombre suficientemente conocido en la serie B -rozando a veces la Z- fantástica de los años 50-60. Profesional más que artesano y lejos del talento de otros directores como Jack Arnold, sus títulos no obstante se ven hoy día con agrado y simpatía y, desde luego, mucha dosis de nostalgia hacia una época en la que debía ser una gozada asistir al auto-cine con tu chico o chica para ver cintas como la que nos ocupa.

La película empieza con brío, interviniendo pronto el monstruo y provocando sus primeras muertes. No obstante es un mero espejismo y la cinta  va decayendo en su ritmo resintiéndose finalmente en exceso de una rocambolesca historia de hipnotismo, regresiones, científicos demasiado escépticos y policías demasiado crédulos, con largos diálogos discursivos acerca de la sempiterna lucha entre la razón y las ciencias ocultas, donde apenas sobresale la intensidad que Chester Morris pone en su interpretación del Dr. Lombardi, un papel rechazado por el mismísimo Peter Lorre. Al final uno termina pensando que no hacían falta tantos pretextos para ver en acción al monstruo que es, al fin y al cabo, lo que todos queremos. Entrañable.

A destacar: La presencia, bajo la piel de la "monstrua", de Paul Blaisdell, mítico técnico de efectos especiales que solía interpretar a los monstruos que diseñaba - suyos son también el extraterrestre-pepino de  It conquered the world o el alien cabezón de Invasion of the saucer-men, por citar dos ejemplos -. El entrañable personaje de Annibal en El equipo A estaba precisamente inspirado en su persona.



Trailer de The She-creature