lunes, 20 de agosto de 2012

BLACK WATER (Australia, 2007)


Dirección: David Nerlich & Andrew Traucki. Guión: David Nerlich & Andrew Traucki. Producción: The Australian Film Commission. Música: Rafael may. Intérpretes: Maeve Dermody, Diana Glenn, Ben Osenbould, Fiona Press, Andy Rodoreda.  Duración: 84 minutos.

De qué va: Grace y su marido, Adam, junto a la hermana de la primera, Lee, pasan unas vacaciones por el norte de Australia. Deciden salir a pescar a los pantanos en compañía de Jim, un guía de la zona. De repente su bote da una fuerte sacudida y vuelca. Jim desaparece y los tres turistas se ven obligados a encaramarse a un árbol ante la terrible realidad: han sido atacados por un enorme cocodrilo.

La criatura: Un cocodrilo de agua salada. Es el mayor reptil viviente y también el más feroz. Pueden medir de 4 a 7 metros y tiene la mayor potencia de mandíbula del reino animal (1770 kg/cm2). Extendido por todo el norte de Australia y sudeste asiático, el cocodrilo de agua salada es sumamente inteligente y rápido tanto en agua como en tierra, no temiendo incluso enfrentarse al temible tiburón blanco. Una auténtica máquina de matar, en definitiva.

La película: Inspirada en hechos reales convenientemente dramatizados para la ocasión, Black Water es, dentro de su modestia, un notable film que apenas da un momento de respiro al espectador.
Realizada a la limón por dos jóvenes directores como David Nerlitch y el argentino afincado en Australia, Andrew Traucki que luego repetiría fórmula con la también estimable El arrecife, el film queda perjudicado por sus escasos medios de producción no en relación a su factura, que es impecable, si no en lo relativo a su distribución, ya que quedó injustamente eclipsada por un título casi calcado como es El territorio de la bestia (Rogue), realizada con mayores medios pero, a la postre inferior a la que nos ocupa.
Muy bien interpretada por sus protagonistas, el film se beneficia de un inteligente tratamiento del suspense, basado más que en las apariciones del monstruo, en la incertidumbre de dónde se encontrará este y por donde atacará la próxima vez. El cocodrilo aparece relativamente poco, solo se le intuye, se oyen chapoteos, se ve arremolinarse el agua. La eliminación del tradicional punto de vista privilegiado del espectador hace que nos situemos en la misma situación que los personajes, logrando altas dosis de tensión durante todo el metraje. Recomendable.

A destacar: El estilo semi-documental y realista del film todavía nos introduce más en la trama. De hecho, uno de los ataques del animal fue real, y Traucki escapó de milagro a la embestida. No así la cámara que llegó a ser mordida por el cocodrilo. Afortunadamente esta se recuperó y ese metraje pudo ser integrado en el film. 




TRÁILER OFICIAL

4 comentarios:

  1. Me gustó bastante sobre todo por el partido al que sacan una trama tan sencilla. Los australianos pueden aprovechar la mucha fauna peligrosa que les rodea. El temible cocodrilo de agua salada me hace pensar en la Masacre de Ramree a la que dediqué una entrada el pasado año. Saludos. Borgo.

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    1. Cierto, recuerdo la entrada. Es increíble como esa región "atesora" para sí al tiburón más peligroso, al cocodrilo más feroz, a la araña más venenosa y la serpiente más mortífera. Ideal para vacaciones de riesgo... Un saludo!

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  2. Ostras, a mi también me gustó mucho. Creía que era el único.

    Un saludo.

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