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miércoles, 24 de octubre de 2012

SIRENA (Reino Unido, 2010)

Título original: Siren. Dirección: Andrew Hull. Guión: Andrew Hull & Geoffrey Gunn. Producción: Ascent Media Group/ Alcove Entertainment/ Poisson Rouge Pictures. Música: Michael Price. Intérpretes: Anna Skellen, Eoin Macken, Tereza Srbova, Anthony Jabre.  Duración: 86 minutos.

 De qué va: Rachel, Ken y Marco se prometen un placentero día a bordo de un yate por la costa norteafricana. Al pasar cerca de una isla desierta reciben la llamada de socorro de un náufrago aterrorizado que habla en una lengua que no entienden y que parece avisarles, antes de fallecer, de un terrible peligro. En la isla encuentran, además, a una hermosa muchacha que parece haber sufrido un fuerte shock. No recuerda quién es ni como ha llegado hasta allí.

 La criatura: Criaturas mitológicas que nos llegan principalmente gracias a La Odisea de Homero, las sirenas tiene un origen incierto y una apariencia difusa aunque predomina aquella que las describe como hermosas criaturas con cuerpo de mujer y cola de pez. La tradición las sitúa en diversas islas del Mediterráneo - especialmente Capri - aunque prácticamente todas las culturas tienen sus sirenas particulares. El canto irresistible de estas criaturas hace perder la razón a los hombres, que deseosos de encontrarse con ellas, estrellan sus embarcaciones contra las rocas, pereciendo en el naufragio.

 La película: Curiosa producción británica de serie b que rescata un tema en verdad fascinante pero que termina en parte naufragando víctima de sus carencias presupuestarias y, sobre todo, su indefinición en la propuesta que nos ofrece. Una indefinición que nos muestra un inicio extraño y sugerente que desemboca en un thriller psicológico confuso que termina por caer en algunos vicios y clichés del cine de terror contemporáneo  malogrando así algunos aciertos aislados.

 Su director, Andrew Hull, un experimentado director artístico de películas de serie b (Resurrección, Parking 2...), filmaría aquí su primer y, a la postre, último largometraje. Un desgraciado accidente de bicicleta segaría su vida a los 46 años, impidiendo ver estrenado este, su único trabajo como director. El film es un discreto divertimento aunque logra ciertos momentos inquietantes.

A destacar: Sin lugar a dudas la belleza de sus desconocidas protagonistas femeninas, Anna Skellen y Tereza Srbova. A Srbova la pudimos ver brevemente en la cinta de Cronemberg Promesas del Este.  
 
Tráiler del Film
 

lunes, 10 de septiembre de 2012

PIRAÑA 3-D (USA, 2010)


 Título original: Piranha 3-D. Dirección: Alexandre Aja. Guión: Alexandre Aja, Josh Stolberg, Pete Goldfinger, Grégory Levasseur. Producción: Dimension FIlms, Chako FIlm Company, Intellectual Properties Worldwide & The Weinstein Company. Música: Michael Wandmacher. Intérpretes: Elisabeth Sue, Steven R. McQueen, Adam Scott, Jerry O´Connell, Ving Rhames, Kelly Brook, Christopher Lloyd, Brooklynn Proulx, Dina Meyer, Eli Roth.  Duración: 88 minutos.

De qué va: Un gran temblor submarino abre una fosa que libera a unos enormes peces carnívoros, antecedentes directos de las pirañas. El menú lo sirve la tradicional fiesta de primavera que celebra el cercano lago Victoria en Arizona.

La criatura: Peces prehistóricos, tatarabuelos de nuestras pirañas, de gran tamaño y con una enorme ferocidad y resistencia, capaz de devorar a un ser humano en apenas unos segundos.

La película: Vendida falsamente como un remake del film de Joe Dante, los amantes del film original pueden respirar tranquilos. En realidad este título sólo tiene en común con aquel el protagonismo de unos bichos muy similares.
Un film que resulta particularmente perverso en su misoginia, donde la figura de la mujer aparece aquí únicamente con el objeto de mostrar tetas y ser explícitamente devorada por los bichos de marras de mil y una maneras. Aunque al principio pueda parecer que el film opta por reírse de aquellos estúpidos films de terror adolescente de los 80, pronto entendemos que la sandez es su única razón de ser aparte de ese aire sádico y ese gusto por el exceso al que normalmente nos tiene acostumbrados su realizador.
Si ese fuera el único problema del film, se me podría tildar de excesivamente puritano, es cierto. Pero lo realmente preocupante es la extremada pobreza de un guión que necesitó de hasta cuatro escritores, amén de desperdiciar por completo un reparto tan brillante. Duele ver a una gran actriz como Elizabeth Sue en memeces de este tipo. Tomada a cachondeo, y si logramos olvidar todos sus inconvenientes, puede resultar divertida viéndola con la compañía más burra que tengamos.

A destacar: La secuencia inicial, con Richard Dreyfuss recuperando su personaje de Matt en Tiburón. Simpático homenaje y un inicio prometedor que queda pronto en mero espejismo.




Tráiler en Castellano

domingo, 19 de febrero de 2012

2010: MOBY DICK (USA, 2010)

Título original: 2010: Moby Dick. Dirección: Trey Stokes. Guión: Paul Bales. Producción: The Asylum. Música: Chris Ridenhour. Intérpretes: Barry Bostwick, Renée O´Connor, Matt Lagan, Adam Grimes, Derrick Scott, Dean Keryling, Jay Gillespie.  Duración: 87 minutos.

De qué va: El Capitán Ahab roba el Pequod, un submarino atómico de la marina norteamericana, con la intención de dar caza a una gigantesca ballena blanca, Moby Dick, que es la responsable de que perdiera su pierna cuando era un joven marino. En su persecución recoge a una joven bióloga, la Dra. Michelle Herman - ¿lo pillan? -, para que le ayude en su búsqueda aunque esta no parece muy dispuesta a secundar las aviesas intenciones del capitán.

La criatura: Ya se sabe que en The Asylum "cuanto más, mejor". Una ballena de proporciones estratosféricas que no corresponde a la especie cachalote de la novela original y, aunque conserva el color blanco, tiene más bien el aspecto de una ballena azul. Como suele ser habitual en la productora, pésimamente recreada siempre en CGI.

La película: Una idea que puede tener su gracia, es cierto, pero no se emocionen ustedes. Se trata de una producción Asylum con todo lo que ello comporta: banalización del argumento, guión inexistente, pobrísimos efectos especiales,  actores con el piloto automático puesto y música machacona como único argumento para provocar tensión en el espectador. A pesar de todo, aunque ninguna de las implicaciones políticas, religiosas o antropológicas del texto original de Herman Melville se encuentran, por supuesto, en esta paupérrima adaptación, de algún modo queda algún poso del hecho de coger una gran novela como Moby Dick y trasladarla al siglo 21, sustituyendo el ballenero por un submarino de idéntico nombre y mostrando constantes alusiones a la novela.

En el reparto destacamos dos rostros muy conocidos para los televidentes: Barry Boswick, al que todos recordamos como torpe alcalde en Spin City, interpretando al Capitán Ahab y a Renée O´Connor -  la intrépida Gabrielle, compañera de Xena - que encarna a la joven bióloga, remedo del Ismael de la novela original, y que ya había trabajado para el director en la serie de Ciencia-Ficción Ark.

Lo más sangrante de esta producción, al fin y al cabo, es que deja patente una forma muy concreta de entender la producción fílmica: películas baratísimas dirigidas a un público excesivamente infantil o poco exigente, con efectistas campañas publicitarias dispuestas a recaudar a algún despistadillo - cada vez menos -  y sin ningún valor artístico o técnico que pueda mínimamente salvarse. Aquí el hecho de adaptar una de las obras cumbres de la literatura norteamericana  y de que contrataran, a tal efecto, a un prometedor director de cortometrajes, el joven Trey Stokes, deja a las claras que este mecanismo engulle cualquier posibilidad de hacer mella de un modo mínimamente talentoso en toda esta metralla fílmica que como gigantesco cachalote nos llega periódicamente y de manera siempre rimbombante.

A destacar: La carencia de sentido del ridículo de la productora no tiene límites. Prueba de ello es la secuencia en la que la enorme ballena, sintiéndose acosada por los humanos, decide poner tierra por medio huyendo por la playa y sorprendiendo a propios y extraños con un gran salto con el que atraviesa la isla de punta a punta. Como lo leen.



Trailer original

martes, 13 de diciembre de 2011

MEGA PIRANHA (USA, 2010)

Dirección: Eric Forsberg. Guión: Eric Forsberg. Producción: The Global Asylum. Música: Brian Olinger. Intérpretes: Paul Logan , Tiffany , Barry Williams, David Labiosa, Jude Gerard Prest, Jesse Daly, Cooper Harris, William Morse.  Duración: 84 minutos.

De qué va: De nuevo unos científicos experimentados con el tamaño de los animales por supuestos fines humanitarios. De nuevo unos experimentos que escapan a su control. De nuevo los norteamericanos (aquí personificados por el agente Jason Fitch) dispuestos a salvar al mundo de una terrible amenaza.

La criatura: Feroces pirañas sobrealimentadas con dios sabe qué sustancias que les hace duplicar su tamaño por horas. Su crecimiento es exponencial, lo cual nos permite contemplar a estos bichos con el tamaño de un trolebús atacando helicópteros y suicidándose estampándonse contra edificios. Demencial. Su recreación por ordenador tiene su pase cuando el tamaño es más o menos normal. Cuando pasan a una escala gigantesca el resultado es más bien vergonzante. También aparecen en formato muñegote aunque generalmente cuando ya están muertos.

La película: Nuevo Mega bicho a cargo de la infame Asylum, esta vez la socorrida y feroz piraña fruto de un experimento que escapa al control humano. Aunque parezca mentira, los resultados son algo más aceptables que las insufribles Mega shark vs. Giant Octopus o Mega Shark vs. Crococosaurus, lo cual tampoco es que quiera decir demasiado. Un comienzo aceptable y algún que otro toque gore nos hacen pensar durante unos minutos que es posible el milagro aunque pronto se deshacen nuestras esperanzas por culpa de un irritante empleo del zoom digital acompañado de grandilocuentes efectos sonoros y música machacona como únicos recursos para darle brío a un relato demasiado trillado y plagado de lugares comunes.

Desgraciadamente, a medida que avanza - a trompicones - el relato, nos damos en seguida cuenta que esto es más de lo mismo: situaciones inverosímiles, efectos digitales sonrojantes, actores que no lo son, diálogos que parecen creados por un programa de escritura automática y una total impericia en la puesta en escena.

El film se mueve a dos niveles, el de película de acción, donde recoge todos los defectos de este género en su vertiente más casposa - incluida una tópica y manipuladora imagen de los ejércitos latinoamericanos - y el de cine de bichos donde el balance no es mucho mejor, desembocando ambos en un final absolutamente ridículo. El totalmente inexpresivo Paul Logan y la regordeta Tiffany hacen, eso sí, una pareja protagonista rara, rara. Como resultado un film tan mediocre como cabía esperar de sus responsables aunque, a fuerza de desfachatez, puede resultar a ratos divertido. Su principal problema, en el fondo, es que se toma demasiado en serio a sí misma.

A destacar: En un momento determinado, el protagonista tiene que ponerse en contacto con la base militar, pero su móvil se ha quedado sin batería. La doctora que interpreta Tiffany le dice que si coloca la batería en su boca durante media hora los ácidos de la saliva la recargarán un 10%. Ignoro  si esto se sustenta en una mínima base científica pero, como suele decirse: "No intentéis hacerlo en casa, chicos".



Trailer de Mega Piranha

domingo, 13 de noviembre de 2011

MEGA SHARK vs. CROCOSAURUS (USA, 2010)

Dirección: Christopher Ray. Guión: Micho Rutare, Naomi L. Selfman. Producción: The Asylum. Música: Chris Ridenhour. Intérpretes: Jaleel White, Gary Stretch, Sarah Lieving, Robert Picardo, Gerald Webb, Hannah Cowley, Steven Mason, Dylan Vox, Nicola Lambo. Duración: 83 minutos.

De qué va: El megalodón de la primera parte ha vuelto y esta vez su objetivo son los gigantescos huevos de un cocodrilo enorme que plantará cara al escualo con tal de defender su prole. El Dr. Terry McCormick (Jaleel White) se unirá al agente Hutchinson (Sarah Lieving) y a un experto caza cocodrilos (Gary Stretch) para detener la amenaza que se cierne sobre la Humanidad.

La criatura: De nuevo el megalodón que gusta de hacer cabriolas por el aire. Ahora se enfrenta a un cocodrilo prehistórico - ¿un crocosaurio?- no de 4 ni de 40, no: de 400 metros. Pásmense.

La película: No debió irles mal con la aquí reseñada Mega Shark vs. Giant Octopus puesto que repitieron la operación al dedillo en esta continuación en toda regla. El megalodón sobrevivió al enfrentamiento con el pulpo gigantesco y esta vez va a por los cientos de huevos que un cocodrilo enorme va diseminando por todo el globo terráqueo como si de un esturión se tratara.

Aunque pudiera parecer imposible, los responsables consiguen hacer un título tan infame como el primero, con un guión sin pies ni cabeza donde los personajes -calificativo demasiado generoso- se limitan a ir de aquí para allá en helicóptero y donde las situaciones surrealistas se suceden sin desmayo. Con todo, el problema principal no radica en un guión y diálogos que bien podría haber escrito un niño de ocho años, no. El principal inconveniente - y que hace absolutamente insufrible esta experiencia- es que los efectos especiales jamás logran dotar de un mínimo de realismo a las criaturas, siendo imposible tomar en serio nada de lo que acontece. De este modo, los animales jamás interactuan con los actores de carne y hueso creando dos planos distintos dentro del mismo film, deslavazado y sin sentido: uno con las reacciones de los actores a lo que se supone que sucede ante sus ojos, otro con dibujos animados de baja resolución de los monstruitos repitiendo siempre los mismos gestos en un bucle que denota la pobreza de medios y de interés por hacer algo mínimamente decente.

Dirige el cotarro el hijo de Fred Olen Ray que no parece haber heredado la gracia - discutible, pero gracia al fin y al cabo -  del padre aunque por lo menos evita el tono videoclipero de la primera y cuida un poquito más el diseño de los interiores. Algo es algo, aunque en esta ocasión sea muy poco.

A destacar: Entre el reparto principal, compuesto por los inexpresivos Sarah Lieving - 666: The Child - y Gary Strecht - Alejandro Magno - , encontramos nada más y nada menos que a Jaleel White, al que toda una generación siempre recordaremos como el inefable Steve Urkel en la serie Cosas de casa. White, hay que decirlo, es el único que intenta tomarse en serio su papel en este desaguisado. Pero ni por esas.


Trailer de este bodrio

lunes, 22 de agosto de 2011

SHARKTOPUS (USA, 2010)

Título original: Sharktopus Dirección: Declan O´Brien. Guión: Mike McLean. Producción: Roger Corman para Syfy Universal. Música: Tom Hiel. Intérpretes: Eric Roberts, Kerem Bursin, Sara Malakul Lane, Héctor Jiménez, Liv Boughn, Julian González Esparza, Blake Lindsey, Peter Nelson, Maija Markula, Megan Barkley.  Duración: 88 minutos.

De que va: Un ingeniero crea para el ejército un monstruo, mitad tiburón, mitad pulpo, como arma contra los piratas somalíes. Cuando sus implantes electrónicos fallan, el "sharktopus" queda fuera de control y se dirige a las aguas mexicanas dispuesto a zamparse a todo turista que se le ponga por delante.





La criatura: El sharktopus - pulpurón en su equivalente castellano - es una criatura con boca, hocico y aletas de tiburón pero rematado, en lugar de con la tradicional cola de escualo, con los tentáculos propios de un pulpo. Estas extremidades le sirven además para desplazarse fuera del agua, enroscarse en los árboles, etc. Completamente recreado por efectos CGI, estos no están demasiado logrados, como, por otro lado, nos tiene acostumbrados las producciones del canal televisivo Syfy.

La película: Los elementos son exactamente los mismos que aquellas producciones primerizas de Corman allá por los años 50 y que hoy tildamos de clásicos: guión disparatado, efectos especiales baratos, intérpretes de tercera fila - duele ver donde ha terminado un actor en sus tiempos tan prometedor, como Eric Roberts - y  un trabajo de producción precipitado dirigido al consumo inmediato de un público adolescente ávido de novedades.

Con todos estos handicaps, también es de justicia señalar que apenas han pasado cinco minutos la criatura en cuestión ya ha escapado del control de sus creadores y que a partir de ahí se suceden un sinfín de persecuciones, ataques del monstruo merendándose a todo bicho viviente, humor de trazo grueso y multitud de chicas en bikini. Hoy la miramos con desprecio, mañana, no les quepa duda, será un pequeño clásico y el "sharktopus" un monstruo tan recordado como esos alienígenas con cuerpo de pepino de It Conquered the World. 
   
A destacar: El cameo de Roger Corman en la playa. Genio y figura.


Trailer del Pulpurón


viernes, 5 de agosto de 2011

EL TIBURÓN DEL PANTANO (USA, 2011)

FICHA TÉCNICA:

Título original: Swamp Shark. Dirección: Grill Furst. Guión: Eric Miller, Charles Bolon. Producción: Echo Bridge Home Entertainment. Música: Andrew Morgan Smith. Intérpretes: Kristy Swanson, D.B. Sweeney, Sophia Sinise, Richard Tanne, Robert Davi, Jason Rogel, Jeff Chase, Wade Boggs, Charles Harrelson, Natacha Itzel y Asthon Leigh,  Duración: 80 minutos.

De qué va: Por una negligencia del sheriff del condado, un enorme tiburón va a parar a los pantanos de Lusiana justo el día que se celebrará el "Festival del caimán", la fiesta más popular de la localidad. Pronto el tiburón empezará a hacerse notar ante la pasividad de la autoridad local.
 La criatura: Una especie de escualo mutante, mezcla de tiburón tigre y megalodón del que jamás se nos explica su origen. El bicho en cuestión, a pesar de su enorme tamaño y peso, es capaz de dar brincos fuera del agua como si de un delfín de parque acuático se tratase, nadar en aguas de apenas dos palmos de profundidad e incluso atacar en tierra firme. Evidentemente, tal portento sólo podía ser eso, un (pobre) dibujo animado.

La película: Dirigida por Griff Furst, un actor reciclado en director que ya nos ha regalado "joyas" como 100 Million Bc o I Am Omega, aquí nos encontramos otro de sus poco inspirados trabajos. Es de justicia decir que la película no llega a los infumables resultados de cualquier producción de la Asylum - esta, pese a su aspecto, no lo es - , pero tampoco va mucho más allá. Se agradece que toda la acción transcurra de día pero precisamente esa fotografía luminosa de colores saturados hace que los efectos especiales queden totalmente en evidencia cada vez que el monstruo entra en acción. La película estira la verosimilitud hasta extremos difíciles de aceptar, sobre todo en su vergonzante desenlace, aunque no se le pueden negar ciertos momentos de suspense. No obstante, el hecho de que saquee sin miramiento a los grandes clásicos - con escenas calcadas de Tiburón 2 o Piraña -  y que el gore y el sexo sean más bien escaso, como corresponde a un título fabricado directamente para tv, hace que el film suspenda definitivamente.
Protagonizada por Kristy Swanson, nuestra Buffy cazavampiros cinematográfica, que ya se había enfrentado a escualos de agua dulce en la algo más respetable Red water, y el entrañable Robert Davi (Los Goonies).
 A destacar: Las tomas aéreas de los pantanos de Lusiana.


Spot para el canal Syfy