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miércoles, 24 de octubre de 2012

SIRENA (Reino Unido, 2010)

Título original: Siren. Dirección: Andrew Hull. Guión: Andrew Hull & Geoffrey Gunn. Producción: Ascent Media Group/ Alcove Entertainment/ Poisson Rouge Pictures. Música: Michael Price. Intérpretes: Anna Skellen, Eoin Macken, Tereza Srbova, Anthony Jabre.  Duración: 86 minutos.

 De qué va: Rachel, Ken y Marco se prometen un placentero día a bordo de un yate por la costa norteafricana. Al pasar cerca de una isla desierta reciben la llamada de socorro de un náufrago aterrorizado que habla en una lengua que no entienden y que parece avisarles, antes de fallecer, de un terrible peligro. En la isla encuentran, además, a una hermosa muchacha que parece haber sufrido un fuerte shock. No recuerda quién es ni como ha llegado hasta allí.

 La criatura: Criaturas mitológicas que nos llegan principalmente gracias a La Odisea de Homero, las sirenas tiene un origen incierto y una apariencia difusa aunque predomina aquella que las describe como hermosas criaturas con cuerpo de mujer y cola de pez. La tradición las sitúa en diversas islas del Mediterráneo - especialmente Capri - aunque prácticamente todas las culturas tienen sus sirenas particulares. El canto irresistible de estas criaturas hace perder la razón a los hombres, que deseosos de encontrarse con ellas, estrellan sus embarcaciones contra las rocas, pereciendo en el naufragio.

 La película: Curiosa producción británica de serie b que rescata un tema en verdad fascinante pero que termina en parte naufragando víctima de sus carencias presupuestarias y, sobre todo, su indefinición en la propuesta que nos ofrece. Una indefinición que nos muestra un inicio extraño y sugerente que desemboca en un thriller psicológico confuso que termina por caer en algunos vicios y clichés del cine de terror contemporáneo  malogrando así algunos aciertos aislados.

 Su director, Andrew Hull, un experimentado director artístico de películas de serie b (Resurrección, Parking 2...), filmaría aquí su primer y, a la postre, último largometraje. Un desgraciado accidente de bicicleta segaría su vida a los 46 años, impidiendo ver estrenado este, su único trabajo como director. El film es un discreto divertimento aunque logra ciertos momentos inquietantes.

A destacar: Sin lugar a dudas la belleza de sus desconocidas protagonistas femeninas, Anna Skellen y Tereza Srbova. A Srbova la pudimos ver brevemente en la cinta de Cronemberg Promesas del Este.  
 
Tráiler del Film
 

martes, 3 de julio de 2012

THE CREATURE WALKS AMONG US (USA, 1956)


Dirección: John Sherwood. Guión: Arthur A. Ross. Producción: Universal International Picture. Música: Irving Gertz, Henry Mancini & Heinz Roemheld. Intérpretes: Jeff Morrow, Rex Reason, Leigh Snowden, Gregg Palmer, James Rawley, Maurice Manson, David McMahon, Lilian Molieri, Paul Fierro .  Duración: 78 minutos.

De qué va: Un déspota científico organiza la enésima cacería en busca de la criatura de la laguna. Consiguen capturarla aunque produciéndole graves quemaduras que descubrirán que el monstruo tiene un incipiente sistema respiratorio pulmonar, similar al de los humanos.

La criatura: Nuestra entrañable bestia esta vez comienza a sufrir una evolución que poco a poco le hará abandonar sus hábitos marinos. De nuevo una loable labor de maquillaje con unas modificaciones, con respecto al diseño original, que le dotan de un aspecto más humano.

La película: Tercera y última película de la saga de la criatura de la Laguna negra y un título más que estimable ensombrecido, sin duda, por la magia del primer film. Contra todo pronóstico, esta segunda secuela resulta muy superior a Revenge os creature, principalmente gracias al regreso del guionista de la original, Arthur A. Ross, que logra una película oscura y pesimista donde es muy difícil encontrar un personaje positivo más allá de la propia criatura. Así la chica en cuestión, interpretada por la atractiva Leigh Snowden, es una pija malcriada que se divierte matando tiburones con rifle, Jeff Morrow interpreta a su celoso marido, un antipático científico que parece sólo estar interesado en el beneficio económico que puede sacar de su descubrimiento – y en que no le levanten a la mujer, todo hay que decirlo-, el galán de turno, por su parte, intenta violar a la protagonista, y en medio de esta vorágine la criatura, que contempla ingenua el extraño comportamiento de unos humanos que se atreven a definirla como una bestia asesina e irracional.
Dirige con gran oficio un desconocido John Sherwood, curtido ayudante de dirección y hombre de máxima confianza de Anthony Mann, que cuenta en su haber con sólo tres títulos como máximo responsable, entre ellos la también loable The Monolith Monsters. Película  pesimista y no exenta de belleza que logra que nos apiademos de nuestra criatura más que nunca en la saga.

A destacar: El nivel técnico de la cinta es más que notable, con espectaculares tomas submarinas y algunos momentos de acción muy logrados, como el momento en el que la criatura aparece por debajo de la barca volcándola con todos sus pasajeros dentro.




Trailer del Film

martes, 1 de mayo de 2012

REVENGE OF CREATURE (USA, 1955)

Dirección: Jack Arnold. Guión: Martin Berkeley. Producción: Universal Pictures. Música: Herman Stein. Intérpretes: John Agar, Lori Nelson, John Bromfield, Nestor Paiva, Grando Rhodes, Dave Willock, Ricou Browning, Tom Hennesy, Clint Eastwood .  Duración: 82 minutos.

De qué va: La criatura es capturada en su natal laguna negra y vendida a un oceanográfico donde será expuesta al público y a diversos experimentos científicos. La bella doctora Helen Dobson ejercerá una singular influencia en la desdichada criatura. 

La criatura: De nuevo tenemos a nuestro célebre Gill-man que apenas requiere presentación, con algunos cambios en el diseño de la criatura, con un aspecto más aerodinámico aunque igualmente efectivo. En el agua vuelve a ser encarnado por Ricou Browning - que además interpreta un pequeño papel de personal de laboratorio -, aunque en tierra firme el original Ben Chapman es aquí sustituido por el igualmente imponente Tom Hennesy, experimentado especialista de Hollywood.

La película: Secuela inmediata de La Mujer y el Monstruo, realizada apenas unos meses después de la primera y de nuevo dirigida por el sólido Jack Arnold. Su trabajo tras las cámaras es tan eficaz como siempre aunque esta vez no puede sustraerse a un sorprendentemente débil guión, con un ritmo cansino y unas escenas alargadas y faltas de interés y originalidad.

De este modo, Arnold se dedica más que nunca a resaltar el carácter reprobable de los humanos y el injusto sufrimiento de la criatura en alas del progreso.  Los buenos científicos no dudan en dinamitar la laguna para cazar en estado de coma, al monstruo y, de paso, eliminar a toda la fauna del lugar en un plano calcadito al del veneno que arrojan en el primer título; nuestro hombre-pez es aquí maltratado sistemáticamente con "fines científicos", atado con cadenas, torturado con descargas eléctricas, etc, ganándose inmediatamente todas nuestras simpatías a pesar de mostrarse más agresivo que nunca -atención a la secuencia en la que estrella a un adolescente contra el tronco de una palmera, impagable -.

Lori Nelson - también con bañador blanco - cumple a la perfección su función de mujer-florero, aunque resulta increíble en el papel de científico, interpretando al prototipo  de mujer sumisa de los conservadores años 50, cuya mayor inquietud ha de ser la de estar siempre perfecta para su macho dominante, aquí interpetado por el eficaz John Agar, actor fetiche de Jack Arnold. Como muestra de típica "monster movies" de los 50 resulta simpática y hasta entretenida. Como secuela palidece frente al clásico original.

 A destacar: El debut en pantalla de un jovencísimo Clint Eastwood, interpretando a un becario de laboratorio en una divertida secuencia. Quien iba a decirle entonces que terminaría grabando su nombre con letras de oro en la historia del cine.

Trailer original del Revenge of Creature

domingo, 25 de marzo de 2012

LA MUJER Y EL MONSTRUO (USA, 1954)

Título original: Creature from the Black Lagoon. Dirección: Jack Arnold. Guión: Harry Essex & Arthur A. Ross. Producción: Universal Pictures. Música: Henry Mancini, Hans J. Salter y Herman Stein. Intérpretes: Richard Carlson, Julie Adams, Richard Denning, Whit Bissell, Nestor Paiva, Antonio Moreno, Bernie Gozier, Ricou Browning, Ben Chapman.  Duración: 78 minutos.

De qué va: El descubrimiento de un sorprendente fósil en lo más profundo de la Amazonia, motiva una expedición de científicos que desean demostrar la existencia de un eslabón perdido entre el hombre y las criaturas marinas.

La criatura: A estas alturas hablar del famoso "gill man" de este film es redundante. La última de las criaturas salidas del terror de la Universal resultó ser uno de sus títulos más logrados, una criatura anfibia cuyo diseño maravilla aun hoy en día y que ha sido motivo de imitaciones y diseños inspirados en él, desde el alienígena de Depredador, a los Humanoides del abismo de Roger Corman. Inolvidable.


La película: Título seminal en el género, inspirador de numerosos otros films, vaya el Tiburón de Spielberg por delante - sospechoso, cuando menos,  el parecido de algunos compases del score con el conocidísimo leitmotiv que John Williams creó para presentar al enorme escualo -, y prácticamente creador de este subgénero que nos ocupa.

Rodada por el sistema 3D de gafas polarizadas, Jack Arnold - Tarántula, El increíble hombre menguante - demuestra una vez más su férreo oficio sacando el máximo partido de un débil y manido pretexto, una expedición científica en busca del hallazgo del siglo, y transcendiendo esta trama con  una serie de implicaciones morales y ecológicas. Aquí los científicos no son tan altruistas como parece - claros intereses económicos - ni tan respetuosos con la naturaleza. Baste la secuencia en la que deciden envenenar toda la laguna - y de paso arrasar con flora y fauna de la misma - con el propósito de capturar a la bestia. Una secuencia políticamente incorrecta que culmina incluso con Julie Adams tirando despreocupadamente la colilla de su cigarrillo al agua.

Una Julie Adams, por cierto, que aun hoy día resulta arrebatadoramente sexy, convirtiéndose de inmediato - ella y su bañador blanco, diseñado para la ocasión - en un sensual icono del cine fantástico. Richard Carlson, - Llegó del más allá, también de Arnold -  aporta credibilidad a su personaje de científico honesto aunque las fronteras con los personajes más negativos de la trama andan aquí, como ya se ha señalado, bastante desdibujadas. La criatura, por su parte, fue interpretada por dos actores distintos: en tierra firme por Ben Chapman, con su casi 2 metros de altura, y en el agua por el nadador Ricou Browning, que seguiría encarnando al personaje para el resto de la saga.

Por último, ya a modo de anecdotario, señalar que el traje del gill man tenía varios inconvenientes, entre ellos el de reducir ostensiblemente la visibilidad del actor que lo llevara. Esta circunstancia propició que, en la famosa escena en la que el monstruo lleva en brazos a la chica a su gruta, golpeara la cabeza de Julie Adams contra una roca, abriéndole una brecha. Dos horas después la guapa actriz ya estaba lista para reanudar el rodaje. Ya no quedan profesionales así.


A destacar: La secuencia en la que el monstruo nada en las profundidades al unísono con la mujer que está en la superficie del agua, en una danza macabra no exenta de sensualidad, casi como si de un acto sexual se tratara. Uno de los momentos más sublimes de la historia del fantástico.


Trailer original

jueves, 26 de enero de 2012

LA CIUDAD SUMERGIDA (Reino Unido, 1965)

Título original: The City Under the Sea. Dirección: Jacques Tourneur. Guión: Charles Bennet, Louis M. Heyward. Producción: American International. Música: Stanley Black. Intérpretes: Tab Hunter, David Tomlinson, Vincent Price, Susan Hart, John Le Mesurier, Henry Oscar, Derek Newark, Roy Patrick.  Duración: 81 minutos.

De qué va: La joven Jil Tregillis es secuestrada en su mansión por una especie de anfibios que la arrastran hasta una ciudad excavada bajo el mar. Dos amigos de la chica, el excéntrico Harold, un pintor de poca monta, y Ben, un joven ingeniero que se encontraban ambos en la mansión en el momento de la desaparición, deciden emprender su búsqueda.

La criatura: Branquiales. Una especie de hombres-pez, con características anfibias y herederos directos de los Profundos creados por Lovecraft y primos-hermanos de la Criatura del Lago Negro. De aspecto inquietante aunque algo torpes incluso bajo el agua, son los encargados de vigilar que nadie entre - ni salga -  de la Ciudad que da título al film.

La película: Pequeña cinta que ha pasado a la historia como el último trabajo del grandísimo Jacques Tourneur - La Mujer Pantera, Yo anduve con un zombi, La noche del Demonio - no porque este falleciera - no lo haría hasta 1977 - si no por la ya sabida costumbre de los norteamericanos de jubilar prematuramente a los grandes maestros. La película es una representación del poema de Edgar Allan Poe "La ciudad bajo el mar", de igual manera que se hizo unos pocos años antes con El Cuervo, también producida por Samuel Z. Arkoff e interpretada por Vincent Price. Esta vez la dirección no corrió a cargo de Roger Corman sino de un maduro Jacques Tourneur que ya había trabajado para Arkoff en la hilarante La Comedia de los terrores.

La película pasa, con toda justicia, como el peor título de su director, que no puede levantar un guión ingenuo, mal estructurado y con demasiadas lagunas por resolver. Tourneur demuestra encontrarse curiosamente más a gusto en tierra firme, donde demuestra su exquisita puesta en escena y maestría para crear atmósferas, y justo en el momento en el que los personajes llegan a esa ciudad submarina la cinta se convierte en un continuo deambular sin demasiado sentido por estrechas grutas y corredores donde apenas podemos destacar una luminosa fotografía y un apañado diseño de producción. Todo suena a cosas ya vistas de Julio Verne, de Poe, incluso de Rider Haggard, pero aquí expuestas de manera muy pobre. Con todo,  la siempre magnífica presencia de Price, algo desganado, y puntuales asomos de la genialidad de su director aseguran un rato entretenido.

A destacar: Unos primorosos primeros 20 minutos que nos hacen albergar la esperanza de encontrarnos con el mejor Jacques Tourneur, con una dirección vigorosa y una fina ironía. Desgraciadamente todo se convierte más pronto que tarde en puro espejismo.



La Ciudad Sumergida (trailer)

jueves, 17 de noviembre de 2011

AMSTERDAMNED: MISTERIO EN LOS CANALES (Países Bajos, 1988)

Título original: Amsterdammed. Dirección: Dick Maas. Guión: Dick Maas. Producción: First Floor Features. Música: Dick Maas. Intérpretes: Huub Stapel, Monique van de Ven, Serge-Henri Valcke, Tanneke Hartzuiker, Wim Zomer, Hidde Maas, Barbara Martijn, Tatum Dagelet, Door van Boeckel.  Duración: 105 minutos.

De qué va: Un submarinista psicópata va sembrando el terror en los canales de Amsterdam. El detective Eric Visser (Huub Stapel) se verá obligado a capturar al asesino en tiempo record y de un modo discreto para evitar que los crímenes empañen la imagen turística de la ciudad.

La criatura: Si la simpática Ondas de choque emparentaba el subgénero de zombies con el del terror bajo el agua, el título que nos ocupa lo fusiona con el no menos popular slasher, mostrando a un submarinista demente que se vale de los kilómetros de canales de Amsterdam para ocultarse y cometer sus cruentos asesinatos.

La película: Dick Maas, considerado el Carpenter holandés, - produce, escribe, dirige y ambienta musicalmente todos sus títulos- se dio a conocer en el panorama internacional gracias a El ascensor un título discreto pero decididamente curioso que mostraba como, debido a una descarga eléctrica, un ascensor de un gran edificio de oficinas cobraba vida con aviesas intenciones hacia los inquilinos del inmueble. Cinco años después, Maas nos presenta otro singular asesino en serie personificado esta vez en un submarinista armado con su terrible cuchillo serrado, que bebe claramente de diversos elementos del giallo.

El resultado es un título menor pero que se visiona con agrado. El principal defecto que podemos achacarle es su excesiva servidumbre al mercado norteamericano, sin duda muy presente en Maas cuando rodó este título, permitiéndose una serie de licencias y lugares comunes al género que desembocan en un peregrino desenlace que impide que la película trascienda su condición de mero producto de consumo. Aun así, un buen ritmo narrativo, logrados momentos de suspense y, por encima de todo,  el excepcional telón de fondo de los canales de la capital de Holanda, hacen de Amsterdammed un título que se ve con agrado.

En el reparto destacar al actor fetiche de Maas, Huub Stapel - El ascensor, Una familia tronada - y a Monique va de Ven, guapa actriz descubierta en su día por Paul Verhoeven y que desgraciadamente no nos repite sus suculentos desnudos de Delicias Turcas o Katy Tippel.

A destacar: La larga secuencia de la persecución en lancha por los canales de Amsterdam, técnicamente impecable y rodada con brío.

Trailer de Amsterdamned

domingo, 2 de octubre de 2011

ONDAS DE CHOQUE (USA, 1977)

Título original: Shock Waves. Dirección: Ken Wiederhorn. Guión: Ken Wiederhorn, John Kent Harrison & Ken Pare. Producción: Zopix Company. Música: Richard Einhorn. Intérpretes: Brooke Adams, Fred Buch, Peter Cushing, Jack Davidson, Luke Halpin, D.J. Sidney, Don Stout, John Carradine.  Duración: 85 minutos.



De qué va: Un grupo de turistas norteamericanos alquila un pequeño yate junto a su tripulación que incluye al capitán (John Carradine), el timonel (Luke Halpin) y un cocinero (Don Stout). Pero el barco sufre una importante avería y queda atracado frente a una isla desierta, al menos en apariencia. Y es que en realidad dicha isla esconde a un antiguo comandante de la SS (Peter Cushing) que hará todo lo posible para que los inesperados visitantes abandonen el lugar antes que un gran peligro se cierna sobre todos.


La criatura: El combatiente perfecto, creado con los cuerpos de los soldados muertos en guerra, inmune al dolor y el cansancio, capaz de aniquilar a sus víctimas tan solo con sus manos. Ese puñado de soldados-zombis formaban un escuadrón de la muerte que fue abandonado a su suerte al final de la II Guerra Mundial. Ahora yacen en el fondo marino, en las proximidades de la isla donde trascurre la trama esperando pacientemente para volver a entrar en acción.

La película: Una idea estimulante - la pervivencia de una raza de soldados inmortales y que entronca con numerosas leyendas urbanas acerca de ciertos experimentos nazis durante la guerra - que es parcialmente desaprovechada merced a la algo morosa dirección de un debutante Ken Wiederhorn, que volvería más tarde a ponerse bajo la dirección de otro título con zombis en la segunda parte de El regreso de los muertos vivientes.

Aunque es evidente que el guión no explota todas las posibilidades del relato, - dejando ciertos aspectos al arbitrio del comportamiento de unos personajes que parecen pugnar por comportarse a cada cual de manera más imbécil que el anterior - y los ataques de estos zombis son bastante convencionales, no es menos cierto que su ritmo pausado, la inquietante música electrónica de Richard Einhorn y las impresionantes apariciones de los zombis-nazis emergiendo de las aguas tienen la innegable capacidad de inquietar en varios momentos a lo largo del film.

Bien interpretada por un reparto en el que sobresale una joven y lozana Broke Adams, que al año siguiente debería enfrentarse a los ultracuerpos de Kaufman,  el entrañable John Carradine -patriarca de toda una saga de actores- y, sobre todo, el siempre espléndido Peter Cushing. Si bien es cierto que aquí apenas se limita a unos pocos diálogos y a corretear por la isla de aquí para allá, no se puede negar que Cushing es de esos escasos intérpretes que elevan el nivel de un film con su sola presencia, convirtiendo inmediatamente en película de culto todo lo que toca.

Shock Waves se recuerda hoy día más que por sus méritos cinematográficos, por crear todo un subgénero, el de los soldados zombis, que han dado hasta la fecha diversos títulos - El lago de los muertos vivientes, Dead Snow, Outpost... - con desiguales resultados, convirtiéndose además, en uno de sus propuestas más simpáticas.

A destacar: El inquietante aspecto de los zombis que nos regalan algunas imágenes de cierta belleza surrealista que han pasado, y con razón, a la imaginería del género:  esos soldados nazis paseando por entre las ruínas de un buque naufragado, esos rostros surgiendo del agua... Curiosamente el responsable de su aspecto, Alam Ormsby no continuaría como maquillador, para iniciar una carrera como guionista de cierto éxito: Porkys II, El Beso de la pantera, El Sustituto...



Tráiler de Shock Waves


miércoles, 14 de septiembre de 2011

LA CRIATURA (USA, 1956)

Título original: The She-Creature. Dirección: Edward L. Cahn. Guión: Lou Rusoff. Producción: Golden State Producctions. Música: Ronald Stein. Intérpretes: Chester Morris, Marla English, Tom Conway, Cathy Downs, Lance Fuller, Ron Randell, El Brendel, Paul Duboy, Flo Bert, Jeanne Evans, Paul Blaisdell.  Duración: 77 minutos.

De qué va: El Doctor Carlo Lombardi, un prestigioso hipnotizador, se sirve de sus poderes y de la especial sensibilidad de su bella asistente, para materializar a una prehistórica criatura antepasada directa de la propia chica. Lombardi usará al monstruo para vengarse de todos aquellos que se mofan de sus dotes, empezando por el joven científico Ted Erickson.

La criatura: Un antepasado nuestro, criatura anfibia de aspecto crustáceo y turgente pechos - es de sexo femenino -  que se materializa en el mar cada vez que el Dr. Lombardi la invoca a través de su ayudante. Su diseño remite inmediatamente a las criaturas que pronto empezarán a surgir en los títulos del Kaiju-Eiga en Japón. Todos los ataques los realiza en tierra, y con gran contundencia a pesar de su aparente torpeza.


La película: Edward L. Cahn es un nombre suficientemente conocido en la serie B -rozando a veces la Z- fantástica de los años 50-60. Profesional más que artesano y lejos del talento de otros directores como Jack Arnold, sus títulos no obstante se ven hoy día con agrado y simpatía y, desde luego, mucha dosis de nostalgia hacia una época en la que debía ser una gozada asistir al auto-cine con tu chico o chica para ver cintas como la que nos ocupa.

La película empieza con brío, interviniendo pronto el monstruo y provocando sus primeras muertes. No obstante es un mero espejismo y la cinta  va decayendo en su ritmo resintiéndose finalmente en exceso de una rocambolesca historia de hipnotismo, regresiones, científicos demasiado escépticos y policías demasiado crédulos, con largos diálogos discursivos acerca de la sempiterna lucha entre la razón y las ciencias ocultas, donde apenas sobresale la intensidad que Chester Morris pone en su interpretación del Dr. Lombardi, un papel rechazado por el mismísimo Peter Lorre. Al final uno termina pensando que no hacían falta tantos pretextos para ver en acción al monstruo que es, al fin y al cabo, lo que todos queremos. Entrañable.

A destacar: La presencia, bajo la piel de la "monstrua", de Paul Blaisdell, mítico técnico de efectos especiales que solía interpretar a los monstruos que diseñaba - suyos son también el extraterrestre-pepino de  It conquered the world o el alien cabezón de Invasion of the saucer-men, por citar dos ejemplos -. El entrañable personaje de Annibal en El equipo A estaba precisamente inspirado en su persona.



Trailer de The She-creature


viernes, 26 de agosto de 2011

TERROR PROFUNDO (USA, 1996)

Título original: Humanoids from the deep (Tv). Dirección: Jeff Yonis. Guión: Jeff Yonis. Producción: Concorde-New Horizons y Showtime Networks. Música: Christopher Lennertz y Ben L. McCain. Intérpretes: Robert Carradine,  Emma Samms, Justin Walker, Danielle Weeks, Mark Rolston, Clint Howard, Kaz Garas, Warren Burton, Barbara Niven, Ben L. McCain. Duración: 84 minutos.


De qué va: Una serie de brutales ataques se producen en los alrededores de un pueblecito costero. Las autoridades del lugar piensan que puede tratarse de un tiburón hambriento mientras que un grupo de jóvenes ecologistas está convencido que tiene que ver con las actividades poco lícitas de la empresa conservera del lugar.
La criatura: Como puede comprobarse por su título original, remake en toda regla de Humanoides del abismo, aquella simpática serie b producida por Roger Corman hace tres décadas. Los monstruos aquí son fruto de los intentos por parte del ejército norteamericano para crear un soldado anfibio. Los vertidos provocados por la industria conservera, principal responsable de la mutación en la original, aquí pasa a un segundo término. El aspecto de los mutantes es idéntico al de la primera versión. Los productores no debieron caer en la cuenta de que lo que resulta pasable en 1980 puede quedar abiertamente ridículo quince años después.

La película: Salvo el detalle por el cual descubrimos que los monstruos son fruto de experimentos militares, que desvía el discurso ecologista hacia una simplista crítica del estamento militar, las diferencias son mínimas con respecto al título original. Los ataques de los monstruos son particularmente sangrientos si bien es verdad que se ha visto muy mermado el aspecto sexual con respecto al primer título y a cambio parece una seria deudora de Alien, el octavo pasajero, de la cual hace algo más que un simple guiño.
Pero ese no es el principal inconveniente de esta cinta. El problema principal del film es su puesta en escena completamente acartonada, inconfundiblemente televisiva - no hay más que observar lo poco trabajado de algunos interiores como la cantina del pueblo, por ejemplo - a lo que se une la apagada dirección de Jeff Yonis. Así, mientras la película original mostraba con unas pocas pero certeras pinceladas la vida interior de un pequeño pueblecito pesquero y sus sencillas gentes, aquí todo resulta falso a pesar de seguir el mismo esquema de acontecimientos e incluso se lleguen a usar imágenes del primer título como el del ataque a la feria, una secuencia que aquí queda inesperada  e incomprensiblemente inconclusa además.
El reparto parece contagiarse de ese tono tristón del conjunto a pesar de que encontremos en él nombres propios del cine fantástico de serie B como son al pequeño de los hermanos Carradine, Robert (2013: Rescate en L.A, Los Tommyknockers), Mark Rolston (saga Saw) o Clint Howard (El vendedor de helados, Halloween, el origen), todos ellos intentado como mejor pueden insuflar algo de vida a sus personajes, tarea nada, nada fácil debido a las constantes incongruencias del guión, especialmente en el tramo final.

En definitiva, un telefilm que si bien está algo por encima de la media, resulta un pálido remake de su estupenda predecesora y un título decididamente menor.

A destacar: La osadía de algunas secuencias gore, como ese momento en el que se nos muestra sin tapujos el cuerpo despedazado de un niño de ocho años, en el depósito de cadáveres. Inaudito en una producción televisiva.


Trailer oficial


domingo, 14 de agosto de 2011

HUMANOIDES DEL ABISMO (USA, 1980)

Título original: Humanoids from the Deep. Dirección: Barbara Peters, Jimmy T. Murakami (sin acreditar). Guión: William Martin, Frank Arnold, Martin B. Cohen. Producción: New World Pictures. Música: James Horner. Intérpretes: Doug McClure, Ann Turkel, Vic Morrow, Cindy Weintraub, Anthony Pena, Denise Galik, Lynn Theel, Meegan King, Breck Costin, David Strassman, Greg Davis,  Linda Shayne y Lisa Glaser.  Duración: 80 minutos.

De qué va: En la localidad pesquera de Noyo empiezan a sucederse hechos extraños ante la inminente fiesta del salmón: accidentes misteriosos, perros que aparecen despedazados y finalmente mujeres jóvenes que desaparecen tras un reguero de sangre. Algunos lugareños empiezan a sospechar de las actividades de la fábrica conservera establecida cerca de allí.
 
La criatura: Peces mutantes que, por efecto de unos experimentos para el desarrollo del salmón, se transforman en los humanoides a los que alude el título. El aspecto es ciertamente repugnante, con un color verdoso, cubiertos de algas y unas afiladas garras y dientes. Teniendo en cuenta el presupuesto, los monstruos superan el aprobado. El responsable del diseño de los mismos es el célebre Rob Bottin (Desafío Total, Robocop, Deep Rising), que además interpreta a uno de los humanoides.

La película: La producción de Roger Corman, con ser importante en número y calidad de títulos, tiene dos momentos culminantes que pasarán a los anales de la historia del fantástico: el desarrollado durante la década de los 60, con ese monumental ciclo Poe-Price-Milland entre otros títulos importantes, y la transición entre los 70-80 con producciones tan apreciables como Piraña, La Galaxia del terror o esta que nos ocupa. Si en la primera etapa, el resultado se veía beneficiado por la oportuna recuperación de grandes intérpretes, auténticas leyendas del fantástico ya iniciando su declinar, en esta ocasión el secreto del éxito de Corman era la reunión de jóvenes talentos que iban a marcar, a partir de ese momento el devenir del fantástico en la última etapa del siglo XX.
Humanoides del abismo es serie B pura y dura. Serie B de calidad. Un festín de sexo y gore servido con nervio, conocimiento de causa del género y mucho humor negro. La referencia inevitable de este título son aquellos gloriosos films de sci-fi de los años 50, en especial el clásico La Mujer y el Monstruo. Pero si en la cinta de Jack Arnold la figura de la mujer era detonante de provocar en una criatura anfibia sentimientos nobles de amor incondicional, aquí se pervierte maliciosamente el Macguffin:  las motivaciones de los monstruos son meramente sexuales y de apareamiento. Con ello Peters -curiosamente una mujer- logra un plus de morbo a una cinta que hubiera, de otro modo, corrido el peligro de perderse entre el mare magnum de títulos similares que se venían encima.


Otro de los aciertos de la cinta es la adecuada recreación de un apacible microcosmos - un pequeño pueblo pesquero, al igual que en Tiburón, Muertos y enterrados o La niebla - que se ve amenazado inesperadamente por un peligro exterior sin que sus habitantes puedan determinar su origen. Buenas interpretaciones, bellas actrices - atención a la participación destacada de Lynn Theel, Miss Playboy 1975, que repetiría con otro clásico de la Sci-fy de la época, Llegan sin avisar -,  algunos toques ecologistas, un tercio final absolutamente sangriento y una última secuencia impactante prometen un entretenimiento de primera.
 

Como curiosidad, mencionar finalmente que Barbara Peters  fue sustituida por otro director de la casa - Jimmy T. Murakami, Los siete magníficos del Espacio - para rodar algunas escenas adicionales de sexo.


A destacar: Las secuencias de violación de los monstruos, explícitas y truculentas como pocas veces se han filmado.
   
Trailer oficial