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lunes, 3 de septiembre de 2012

KING KONG Vs. GODZILLA (Japón-USA, 1962)


 Título original: Kingu Kongu tai Gojira. Dirección: Ishirô Honda. Guión: Shinichi Sekizawa (Añadidos USA: Bruce Howard y Paul Mason). Producción: RKO General Pictures / Toho Company/ Universal Internacional Pictures. Música: Akira Ifukube. Intérpretes: Tadao Takashima, Kenji Sahara, Yû Fujiki, Ichirô Arishima, Mie Hama, Akiko Wakabayashi, Harry Holcombe (versión USA), Michael Keith (versión USA), Lee Tremayne (versión USA).  Duración: 98 minutos (Versión USA: 91 minutos).

De qué va: Mr. Taco, dueño de una empresa farmacéutica ve como las ventas de sus productos disminuyen y ni corto ni perezoso envía a dos empleados suyos a la Isla Salomón, donde cuenta la tradición que vive el mismísimo King Kong. Por su parte, Godzilla logra quedar libre del iceberg que lo aprisionaba desde el anterior título (El rey de los monstruos) y se dirige a Tokio en busca de venganza.

La criatura: Aunque nuestro entrañable monstruo surja esta vez de un iceberg y se dirija por mar a Tokio no podemos considerar que el líquido elemento sea su habitat natural. Si lo es en cambio para un gigantesco pulpo adicto a zumo de bayas, que ataca un poblado indígena en busca de su ración. Allí tendrá que vérselas con el mismísimo King-Kong en una de las más destacadas secuencias del film y que justifica su intrusión aquí.

La película: Tercera aparición de Godzilla en la pantalla y primera en color. Sin ser uno de los mejores títulos de la saga cuenta, no obstante con suficientes elementos de interés como para resultar entretenida. Su principal virtud, el tono autoparódico que destila toda la cinta y que permite que disculpemos un absurdo guión sin pies ni cabeza. Paradójicamente ese tono familiar de toda la cinta también resulta su principal lastre, impidiendo que la truculencia de otras cintas aparezca ni por asomo por aquí.
Con todo, el amante de esas entrañables maquetas a las que son tan aficionados los japoneses - no aparece un solo tanque o helicóptero real en la película - podrá pasar un rato divertido si sabe disculpar los más que evidentes efectos especiales y los chascarrillos directamente dirigidos a un público japonés. En el reparto, si acaso, podemos reconocer a la guapa Mie Hama, partenaire femenina de Sean Connery en Sólo se vive dos veces, y que volverá a enfrentarse de nuevo a King Kong en la también divertida King Kong se escapa.

A destacar: Resulta curioso comprobar ambas versiones (USA y Japón), con añadido de personajes y narrador en la estadounidense,  dirigida cada una a enardecer los sentimientos patrios de su público. De hecho, según se dice, existe un doble final, según el país de estreno, aunque yo no he podido comprobar este hecho.




Movie Trailer

sábado, 21 de julio de 2012

20.000 LEGUAS DE VIAJE SUBMARINO (USA, 1954)


Título original: 20.000 Leagues Under The Sea. Dirección: Richard Fleischer. Guión: Earl Felton. Producción: Walt Disney Productions. Música: Paul J. Smith. Intérpretes: Kirk Douglas, James Mason, Paul Lukas, Peter Lorre, Robert J. Wilke, Ted de Corsia, Carleton Young, J.M. Kerrigan.  Duración: 127 minutos.

De qué va: Año 1868. Numerosos barcos mercantes están sufriendo ataques de lo que parece ser una enorme criatura submarina de origen desconocido. El gobierno estadounidense decide fletar un buque de guerra para investigar lo sucedido. En su interior navega el prestigioso investigador francés Profesor Pierre Aronnax (Paul Lukas) y su ayudante (Peter Lorre). Tras varios días de infructuosa búsqueda, el buque es embestido por la criatura y naufraga sin remedio.

La criatura: El aspecto del Nautilus en los primeros compases del film es tratado efectivamente como si de un monstruo submarino se tratara, logrando momentos muy inquietantes. Pero la verdadera estrella es el famoso calamar gigante que ataca al submarino y que está perfectamente recreado. También aparecen unos cuantos y voraces tiburones.

La película: Maravillosa adaptación de la novela de Verne que supone uno de los mayores logros en materia de cine de aventuras que el cine ha dado hasta nuestros días. Todo aquí es cuidado al detalle, desde el tratamiento del color con una magnífica fotografía del operador austro-húngaro Franz Planer (Cartas a una desconocida, Horizontes de grandeza), a un reparto estelar en el que cada intérprete logra una simbiosis absoluta con su personaje. Así, si Kirk Douglas interpreta a la perfección al socarrón e impulsivo arponero Ned Land, no es menos cierto que James Mason encarna a un inolvidable Capitán Nemo, nihilista, reservado y despótico, con un peculiar sentido del deber y la justicia.

Por si todas las cualidades artísticas y su deslumbrante aspecto visual no fueran suficientes, el film no evita las implicaciones políticas y filosóficas que ofrece la novela original, mostrando una reflexión sobre los peligros del despotismo ilustrado del capitán Nemo, algo que se acerca peligrosamente a una falsa apariencia de democracia que tenemos algunos paises occidentales.Pasa por ser la mejor película Disney de acción real y, desde luego, la mejor adaptación de Julio Verne jamás realizada hasta la fecha. Obra maestra.

A destacar: En la cinta brillan con luz propia los efectos especiales de Robert A. Mattey especialmente en la secuencia del ataque del calamar, que en la novela no tiene mayor trascendencia. Realizado de noche y en medio de un mar embravecido para evitar  que los cables que manejaban a la criatura se hicieran muy evidentes, todavía sorprende hoy día su perfecta realización. Este trabajo precisamente hizo que un joven Spielberg solicitara los servicios de Mattey para recrear bajo el mar a otra criatura en otra gran epopeya marina que cambiaría para siempre el cine de monstruos marinos: Jaws (1975)  




TRÁILER DEL FILM

sábado, 12 de mayo de 2012

20.000 LEGUAS DE VIAJE SUBMARINO (USA, 1916)

Título original: 20.000 leagues under the Sea. Dirección: Stuart Paton. Guión: Stuart Paton. Producción: Universal Film Manufacturin Company & Williamson Submarine Film Corporation. Música: Brian Benison (ver. restaurada). Intérpretes: Allen Holubar, Jane Gail, Curtis Benton, Dan Hanlon Lois Alexander, Edna Pendleton, Leviticus Jones, Howard Crampton.  Duración: 100 minutos.

De qué va: Adaptación de la novela homónima de Julio Verne, que narra la travesía del submarino Nautilus al mando del autoritario Capitán Nemo. Por si fuera poco también adapta diversos elementos de "La Isla Misteriosa" igualmente de Verne.

La criatura: Aunque aparecen diversas barracudas durante el relato, es evidente que la estrella de la novela es el pulpo gigante aquí en una aparición muy breve atacando a un recolector de perlas en lugar de al Nautilus. La técnica del momento no daba para más.

La película: Un dos por uno en toda regla -La isla Misteriosa más 20.000 leguas... - en lo que sería la primera adaptación cinematográfica del famoso escritor, si exceptuamos las estampas de George Méliès, claro.

En realidad el film pasará a la historia por permitir por primera vez auténticas tomas submarinas gracias a la técnica patentada para este film por los hermanos WIlliamson. Por lo demás una mediocre producción, con una puesta en escena excesivamente teatral y una narración primitiva que unía con poca gracia las dos novelas mencionadas.

Su director, Stuart Paton - gris realizador de westerns y films de aventura - no logra insuflar en casi ningún momento algo de garra a la narración, con un estatismo en la cámara ya superado en esa momento por otros directores de mayor talento y una interpretación de sus actores -absolutos desconocidos procedentes de la escena de la época - igualmente forzada y excesiva. Solo breves instantes que parecen emular el espíritu del serial - la lucha con el villano y el posterior hundimiento de su barco, en los últimos minutos del film - animan temporalmente un visionado tedioso y sin garra.

Reservado a curiosos y completistas del tema.

A destacar: Los operadores Ernest y George Williamson -que aparecen al comienzo del film- patentaron con esta película la primera cámara submarina que permitía grabar bajo el agua. Resulta curioso pensar que los espectadores de 1916 contemplaron las maravillas del mundo submarino por primera vez, al tiempo que lo hacían los asombrados huéspedes del Capitán Nemo.



Comienzo del Film

viernes, 30 de diciembre de 2011

VIAJE AL FONDO DEL MAR (USA, 1961)

Título original: Voyage to the Bottom of the Sea. Dirección: Irvin Allen. Guión: Irwin Allen & Charles Bennett. Producción: 20th Century-Fox. Música: Paul Sawtell & Bert Shefter. Intérpretes: Walter Pidgeon, Robert Sterling, Barbara Eden, Joan Fontaine, Peter Lorre, Frankie Avalon, Michael Ansara, Henry Daniell .  Duración: 104 minutos.



De qué va: Los cinturones Van Allen que rodean a la tierra se han incendiado por la acción de los rayos ultravioletas y amenazan seriamente la Humanidad provocando un aumento en la temperatura de dos grados centígrados al día. Cuando esta alcance los ochenta grados significará la aniquilación de todo vestigio de vida en el planeta. La única esperanza estriba en el submarino atómico Seaview, comandado por el Almirante Nelson que deberá iniciar una carrera contra reloj para llegar a un punto exacto donde tendrá que lanzar hacia los anillos un misil atómico que revierta el proceso de calentamiento. Por el camino se enfrentarán a múltiples peligros de toda índole

La criatura: Entre los diversos obstáculos que deberán sortear los tripulantes del Seaview se encuentra un calamar gigante que pondrá en peligro una expedición submarina y un enorme pulpo, ambos muy bien recreados.

La película: Viaje al fondo del mar, supuso en su época el no va más de la aventura tecnológica en la medida en que lo fueron Abyss o Armageddon unas décadas después, suponiendo un inmediato éxito que se vio prolongado en la exitosa serie de igual nombre durante cuatro temporadas (1964-1968).

Una producción que tiene constantemente en el punto de mira a la famosa novela de Verne 20.000 leguas de viaje submarino con la que comparte muchos puntos en común   - de nuevo el creador del submarino es un genio despreciado por la comunidad científica,  la expedición fuera del submarino para enganchar el hilo telefónico, la lucha con el calamar gigante, etc -. La película se ve beneficiada además por unos competentes medios de producción y un reparto estelar que cuenta con el excelente Walter Pidgeon - Planeta Prohibido - como el Almirante del Seaview, una madura Joan Fontaine - Rebeca - o un desaprovechado Peter Lorre poniendo la nota más desenfadada. Frankie Avalon, por su parte, lanza sus característicos gorgoritos aunque por fortuna sólo durante  los créditos iniciales.

Desgraciadamente la inoperancia en la dirección de Irwin Allen, - no obstante competente productor apodado el Rey de las catástrofes por producciones como La Aventura del Poseidón, El Enjambre o El Coloso en Llamas - lastra en gran medida las posibilidades del film, ofreciendo una realización plana y carente de ritmo que no obstante, no evita que su visionado se siga casi siempre con agrado. En manos más expertas podría haber sido un gran cásico de la Sci-fy. De este modo se queda en lujoso episodio piloto de lo que fue unos años después la serie


A destacar: La magnífica y luminosa fotografía de Winton C. Hoch - Centauros del desierto, El Hombre tranquilo - y los efectos especiales de uno de los grandes en este apartado, L. B. Abbott cuatro veces ganador del Óscar y responsable de los efectos especiales de títulos tan notables como la citada La Aventura del Poseidón, La Fuga de Logan o la saga de El Planeta de los Simios. Su trabajo aquí es más que notable y apenas ha envejecido con el paso del tiempo


Trailer original del film

domingo, 6 de noviembre de 2011

MEGA SHARK vs. GIANT OCTOPUS (USA, 2009)

Dirección: Jack Perez. Guión: Jack Perez. Producción: The Asylum. Música: Chris Ridenhour. Intérpretes: Deborah Gibson, Lorenzo Lamas, Sean Lawlor, Vic Chao, Jonathan Nation, Mark Hengst, Michael Teh, Dustin Harnish, Cooper Harris,  Myles Cranford. Duración: 86 minutos.

De qué va: Debido a unos experimentos militares, un gigantesco pulpo y un megalodón son liberados del glaciar que ha supuesto su cárcel durante miles de años. El escualo se dedica a sembrar el terror en la costa de California mientras que el pulpo hace lo propio en aguas japonesas. Las autoridades reúnen a un grupo de científicos para que trabajen en la creación de un remedio que pueda detener a ambas criaturas.


La criatura: Por un lado un megalodón de proporciones estratosféricas. De aspecto muy similar a nuestro temible tiburón blanco, en realidad los científicos no se ponen de acuerdo acerca del tamaño que alcanzaban estas criaturas prehistóricas. Actualmente se piensa que pudieron llegar a las 15-20 metros.  Por otro lado un gigantesco pulpo del que no se tienen tantas certezas científicas de que pudiera existir alguna vez. Ambos  pésimamente recreados por ordenador.

La película: De desfachatez absoluta podemos tildar este título de la productora Asylum, especialista en agigantar todo tipo de bichos para ir soltándolos en pantalla de dos en dos sin ningún tipo de orden o concierto. Los responsables pensaron que si conseguían juntar a dos monstruos marinos de reminiscencias míticas, como son el megalodón y el kraken, el éxito estaba asegurado. Por el camino no se percataron que a ello hay que unir algo de presupuesto, otro tanto de talento y un poquito de interés. Ninguna de estas tres cosas campan por aquí ni por asomo.

Dejando a un lado la inverosimilitud de las situaciones que demuestran un total desprecio por todo lo que huela a rigor o seriedad expositiva - con un tiburón de varias toneladas capaz de alcanzar el vuelo de un avión de pasajeros, de alcanzar los 500 nudos de velocidad, más de 900 km/h, o de comerse el mismísimo puente de San Francisco -, lo que nos queda es un presupuesto irrisorio, con una desvergonzada reutilización de decorados y planos a lo largo del metraje, donde la misma pobre recreación de una cabina de mandos se utiliza para dos barcos y un submarino distintos, donde un juego infantil de química pretende hacerse pasar por un laboratorio científico y un simple figurante con metralleta sirve para desplazarnos hasta una base militar y otra científica. A esto unimos un guión preocupantemente pueril y una dirección de un señor que nos hace poner seriamente en duda que haya visto alguna vez una película completa, con una edición a base de irritantes flash en blanco y negro para unir sus secuencias inconexas - abstenerse los epilépticos - y unos efectos especiales sencillamente atroces.


Con el reparto no nos meteremos, que bastante tienen con intentar tomarse en serio este disparate. Aparte del ínclito Lorenzo Lamas tenemos a la maciza Deborah Gibson, cantante de cierta fama en Estados Unidos allá por los 80 o a Sean Lawlor, lejos ya los tiempos en los que interpretó al padre de William Wallace en Braveheart.


Ni siquiera nos queda el consuelo de recordarnos a aquellos títulos de serie b de los 50, infinitamente más honestos y mejor acabados que este, uno de los más descarados intentos en los últimos años de sacar dinero por la vía fácil y sin ningún tipo de respeto ni por el medio ni por el espectador adulto. En esta ocasión, ni el tráiler engaña a nadie.


A destacar: Entre tanto desastre vamos a mencionar, por marciana, la historia de amor entre Emma y el Dr. Shimada. Al menos hacen una -ridícula, eso sí- apuesta por el mestizaje.



Trailer del engendro

domingo, 9 de octubre de 2011

OCTOPUS 2: Tentáculos asesinos (USA, 2001)

Título original: Octopus 2: River of fear. Dirección: Yossi Wein. Guión: Boaz Davidson & Danny Lerner. Producción: Martien Holdings & Nu Image Films. Música: Bill Wandel. Intérpretes: Michael Reilly Burke, Meredith Morton, Fredric Lehne, John Thaddeus, Chris Williams, Stoyan Angeloy, Paul Vincent O´Connor, Duncan Fraser, Violeta Markovska.  Duración: 90 minutos.



De qué va: Ahora es la bahía de Nueva York la que se encuentra amenazada por un enorme pulpo dispuesto a aguarle las fiestas a los neoyorkinos. Un guardacostas es el único que sospecha lo que sucede pero nadie está dispuesto a darle credibilidad.


La criatura: De nuevo un gran pulpo con muy malas pulgas. Exactamente igual que al del precedente -incluso se permiten utilizar imágenes del primer título en diversas ocasiones- aunque aquí ni se molestan en buscar una coartada o explicación del tamaño y agresividad de la criatura que finalmente tampoco parece ser tan fiero como parecía.

 La película: Secuela de Octopus que en un principio planteaba una premisa más atractiva que la anterior: un gigantesco pulpo dispuesto a arrasar el puerto de Nueva York el mismísimo 4 de julio. Como cabía esperar, un bluff en toda regla, con una inoperante dirección de Yossi Wein -sorprende que haya directores que reciban encargos incluso con los presupuestos con los que se mueve la Nu Image- plena de errores de continuidad, incongruencias de guión, puestas en escena absolutamente planas y un acabado técnico más descuidado que su precedente, que ya es.

 Si alguien pensaba que la cosa no podía ir a peor, el tercio final del film supera todo lo anterior visto, abandonando al pulpo a quince minutos del final para iniciar entonces una sub-trama catastrofista tipo Pánico en el túnel, con una autobús de insoportables niños llorones en peligro y donde todo resulta tan pobre, falso y ridículo que no produce sino vergüenza ajena y expulsa de su visionado a los pocos que para entonces no hayan apretado el stop de su reproductor.

Sonrojante igualmente el modo en el que se justifica el cartel, con el pulpo colgado de la Estatua de la Libertad en claro guiño a la obra seminal del subgénero, Surgió del fondo del mar, donde la criatura se colgaba del Golden Gate de San Francisco: un sueño del protagonista, una pesadilla granguiñolesca que aun así no disculpa los efectos especiales de la secuencia, demasiado pobres para incluirlos en la trama real.

Del reparto, ni hablamos, compuesto por una serie de actores cuyos curriculums delatan que deben pasarse más tiempo en el paro que trabajando.

 A destacar: Muy difícil destacar algo. Si acaso la labor del departamento de marketing, capaz de lograr que un material de derribo de tal magnitud quede resultón en el tráiler que viene a continuación.


Trailer del film

miércoles, 28 de septiembre de 2011

OCTOPUS (USA, 2000)

Título original: Octopus. Dirección: John Eyres. Guión: Michael D. Weiss. Producción: Nu image films & Martien Holdings. Música: Marco Marinangeli. Intérpretes: Jay Harrington, Ravil Isyanov, David Beecroft, Carolyn Lowery, Ricco Ross, Jeff Nuttall, George Stanchev, Martin McDougall.  Duración: 96 minutos.


De qué va: Un submarino norteamericano viaja en misión secreta trasladando a Estados Unidos a un peligroso terrorista internacional. Por el camino se topa con un pulpo de tamaño colosal al que tendrá la desgracia de molestar en su descanso.

La criatura: Un enorme pulpo mutante, cuyo tamaño ha aumentado considerablemente debido a la contaminación de un submarino ruso, hundido durante la guerra fría, que transportaba sustancias químicas destinadas a una hipotética guerra bacteriológica. La mutación incluye además una importante carencia de hierro, lo cual obliga a la criatura a buscar grandes cantidades de proteína convirtiéndose en un ser extremadamente agresivo.

La película: Producción de la Nu image, - con todo lo que ello comporta - que nos presenta una anodina y anacrónica trama de espionaje con terroristas rusos muy malos y agentes norteamericanos que tienen que superar fantasmas del pasado para vencer a los enemigos del presente. Nada nuevo bajo el sol, salvo un pulpo gigantesco que no aparece hasta pasado el primer tercio del metraje.

El principal problema de la cinta - dirigida con fría corrección por el productor-director John Eyres - radica en su guión, plagado de chascarrillos imbéciles y situaciones inverosímiles: la tripulación del submarino, al ser atacada por el pulpo huye en desbandada pero ¿hacia dónde?, el batiscafo está intacto cuando los protagonistas pretenden escapar más tarde en él; las conversaciones triviales se dilatan hasta la desesperación en momentos donde los segundos son vitales para escapar de una cuenta atrás, en el ataque al transatlántico, la criatura parece tener especial predilección por los terroristas, sólo se zampa a gente con acento del este sin tocar al resto del pasaje, y así hasta un largo etc. Un diseño de producción apañado del interior del submarino, una correcta fotografía con una paleta de colores chillones que le dan una estética casi de cómic pulp y los convincente ataques del pulpo elevan algo el nivel sobre otras producciones de la productora.

El reparto es de tercera división dónde sólo reconocemos a Ravil Isyanov, que interpreta de manera convencional al pérfido terrorista. A Isyanov le hemos visto por ejemplo en Arachnid e interpretando a Cornelio en el Hamlet de Kenneth Branagh. Resulta curioso que aquí también se permita recitar a Shakespeare en un momento determinado. La nota sexy la pone Carolyn Lowery cuyos mayores créditos son haber servido de carne de cañón en Candyman. Con todo, y siempre que no se espere gran cosa, puede resultar entretenida.

A destacar: El diseño y la recreación del pulpo, mezcla de animatrónic y primitivos CGI, bastante logrados si tenemos en cuenta el tipo de producción de bajo presupuesto con la que nos encontramos.


Trailer de Octopus


lunes, 22 de agosto de 2011

SHARKTOPUS (USA, 2010)

Título original: Sharktopus Dirección: Declan O´Brien. Guión: Mike McLean. Producción: Roger Corman para Syfy Universal. Música: Tom Hiel. Intérpretes: Eric Roberts, Kerem Bursin, Sara Malakul Lane, Héctor Jiménez, Liv Boughn, Julian González Esparza, Blake Lindsey, Peter Nelson, Maija Markula, Megan Barkley.  Duración: 88 minutos.

De que va: Un ingeniero crea para el ejército un monstruo, mitad tiburón, mitad pulpo, como arma contra los piratas somalíes. Cuando sus implantes electrónicos fallan, el "sharktopus" queda fuera de control y se dirige a las aguas mexicanas dispuesto a zamparse a todo turista que se le ponga por delante.





La criatura: El sharktopus - pulpurón en su equivalente castellano - es una criatura con boca, hocico y aletas de tiburón pero rematado, en lugar de con la tradicional cola de escualo, con los tentáculos propios de un pulpo. Estas extremidades le sirven además para desplazarse fuera del agua, enroscarse en los árboles, etc. Completamente recreado por efectos CGI, estos no están demasiado logrados, como, por otro lado, nos tiene acostumbrados las producciones del canal televisivo Syfy.

La película: Los elementos son exactamente los mismos que aquellas producciones primerizas de Corman allá por los años 50 y que hoy tildamos de clásicos: guión disparatado, efectos especiales baratos, intérpretes de tercera fila - duele ver donde ha terminado un actor en sus tiempos tan prometedor, como Eric Roberts - y  un trabajo de producción precipitado dirigido al consumo inmediato de un público adolescente ávido de novedades.

Con todos estos handicaps, también es de justicia señalar que apenas han pasado cinco minutos la criatura en cuestión ya ha escapado del control de sus creadores y que a partir de ahí se suceden un sinfín de persecuciones, ataques del monstruo merendándose a todo bicho viviente, humor de trazo grueso y multitud de chicas en bikini. Hoy la miramos con desprecio, mañana, no les quepa duda, será un pequeño clásico y el "sharktopus" un monstruo tan recordado como esos alienígenas con cuerpo de pepino de It Conquered the World. 
   
A destacar: El cameo de Roger Corman en la playa. Genio y figura.


Trailer del Pulpurón


miércoles, 10 de agosto de 2011

TENTÁCULOS (Italia-USA, 1977)

Título original: Tentacoli. Dirección: Ovidio G. Assonitis (aquí como Oliver Hellman).. Guión: Steven W. Carabatsos, Tito Carpi y Jerome Max. Producción: Esse Ci Cinematografica / Samuel Z. Arkoff. Música: Stelvio Cipriani. Intérpretes: John Huston, Shelley Winters, Bo Hopkins, Claude Atkins, Delia Boccardo, Cesare Danova, Alan Boyd, Sherry Buchanan, Franco Diogene, Marc Fiorini, Henry Fonda.  Duración: 102 minutos.

De qué va: Varias personas desaparecen en misteriosas circunstancias en una localidad costera de California. Sus restos aparecen en el mar completamente despedazados. Un periodista (John Huston) sospecha que las obras de construcción de un túnel bajo el agua tienen algo que ver y pide ayuda a Will Gleason (el peckinphariano Bo Hopkins), un biólogo experto en orcas, para que averigüe el motivo de estas muertes.

La criatura: Un pulpo gigante. Con ocho poderosos tentáculos cargados de ventosas tan peligrosas como las zarpas de un tigre y un duro pico con el que succiona a sus víctimas; además es capaz de lanzar  enormes chorros de tinta para escapar de sus enemigos. La criatura no aparece explícitamente demasiado, pero en las veces que lo hace la combinación de efectos especiales e imágenes de pulpos reales está bastante conseguida.

La película: Se dice que Assonitis, nada más salir del cine de ver Tiburón, se fue a su casa a escribir el argumento de su film. Es perfectamente creíble porque esta es probablemente la primera explotación que se estrenó del film de Spielberg. El avispado productor-director sólo tuvo que pensar qué criatura podría competir con un enorme tiburón blanco a la hora de provocar los mayores terrores atávicos, darle apariencia de lujosa producción Hollywoodense y esperar los ingresos en taquilla.

A pesar de contar con un reparto internacional de prestigio, un guión plagado de agujeros -¿qué sucede al final con las obras del túnel?, por ejemplo - , diálogos absurdos y escenas que no aportan nada a la trama, - sin duda con el objetivo de alargar el metraje sin demasiado costo adicional - lastran el resultado final. El film no soporta la más mínima comparación con su referente, debido a la habitual torpeza tras la cámara de su director, empeñado en desaprovechar las enormes posibilidades que tenía semejante criatura de reminiscencias míticas en pantalla. Su pobreza de recursos narrativos unido a una banda sonora machacona e irritante hace que el balance sea decididamente negativo a pesar de contar con una estupenda fotografía en las secuencias marinas.

Curiosamente, Assonitis aporta una idea que luego sería empleada por los responsables de Tiburón 2: la carrera de veleros que es desmantelada por el furibundo ataque de la bestia. ¿Los productores de Tiburón saqueando ideas a la "exploitation"? Todo es posible. Incomprensiblemente - o no tanto - el film cuenta con cierto prestigio en Italia. Enlaces procedentes del exhaustivo blog de wikiwiki131, Horror Zone 2.0.


A destacar: La escena de la desaparición del bebé, fuera de cuadro. Aunque, bien pensado, la planificación de la misma no es más que un plagio de la secuencia que precede a la muerte del pequeño Alex en Tiburón.



Trailer internacional del film