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jueves, 27 de septiembre de 2012

INCIDENT AT LOCH NESS (Reino Unido, 2004)

Dirección: Zack Penn. Guión: Werner Herzog & Zack Penn. Producción: 20th Century Fox. Música: Henning Lohner. Intérpretes: Werner Herzog, Zack Penn, Kitana Baker, Gabriel Beristain, Rusell Williams II, David A. Davison, Michael Karnow, Robert O´Meara, John Bailey. Duración: 96 minutos.

 De qué va: El prestigioso director alemán Werner Herzog se desplaza a Escocia para dirigir su nueva película, un documental que intentará poner luz a las falacias relativas a la leyenda del monstruo del Lago Ness. Pero el productor de dicho documental, Zack Penn, tiene otros planes que difieren mucho del objetivo planteado por Herzog. Ello provoca numerosos enfrentamientos en el equipo de rodaje que vendrán a sumarse a una serie de misteriosos acontecimientos durante la filmación.

La criatura: El famoso monstruo bautizado cariñosamente como "Nessie".  Sin duda el enigma criptozoológico que más ríos de tinta a provocado junto al abominable Hombre de las Nieves. Esta criatura es descrita por algunos como una enorme serpiente de mar, por otros como un gigantesco plesiosaurio. Su ¿aparición? acentuará ese doble plano mito-realidad, engaño-verdad científica que el film plantea de un modo tan elocuente como divertido.

La película: Singular (falso) documental que despliega toda una reflexión acerca de la verdad y el engaño y, por encima de todo, de la responsabilidad que el cine tiene a la hora de exponer unos hechos y plantear unas circunstancias dadas. El film  sigue el trabajo de cámara de John Bailey, director de fotografía de películas como Silverado o Mejor imposible, que está realizando su propio documental acerca del proceso de creación de Werner Herzog, uno de los grandes directores de la cinematografía mundial.

La película funciona a distintos niveles, como documental entorno a la figura del controvertido director aleman, como una divertida y feroz sátira del mundo del cine y sus espurios intereses para convertirse finalmente, en su tercio final, en un verdadero film de horror, que sigue la estela de títulos como El proyecto de la bruja de Blair o REC. El concurso de una serie de intérpretes y técnicos interpretándose a sí mismos y la convicción de sus actuaciones hace que el experimento, si no redondo, si que suponga una de las más refrescantes propuestas de los últimos años y, desde luego, el mejor film que se ha rodado hasta la fecha acerca del monstruo del lago Ness.

A destacar: Figura controvertida, cineasta de raza, Werner Herzog se nos destapa aquí como un intérprete de primera con una capacidad de reírse de si mismo - incluido guiño a su famoso enfrentamiento a punta de pistola con Klaus Kinski - solo al alcance de los grandes.  

 

 
Trailer del Documental
 

sábado, 23 de junio de 2012

LA GRIETA (España-USA, 1989)


Título original: The Rift. Dirección: Juan Piquer Simón. Guión: Juan Piquer Simón y David Coleman. Producción: Dister production. Música: Joel Goldsmith. Intérpretes: Jack Scalia, R. Lee Ermey, Ray Wise, Deborah Adair, Ely Pouget, Tony Isbert. Luís Lorenzo, Frank Braña, Emilio Linder, John Toles-Bay, Pocholo Martínez-Bordiú, Edmund Purdom.  Duración: 79 minutos.

De qué va: La desaparición de un submarino atómico en una fosa obliga a la OTAN a organizar una expedición en su busca. En este segundo submarino, junto a la tripulación, se encuentro el ingeniero y creador de la nave (Jack Scalia). Cuando llegan al lugar donde desapareció la nave, comienzan a recibir una extraña señal SOS.

La criatura: Diversas y muy variadas criaturas que viven en las profundidades abisales por virtud de no se sabe muy bien qué experimentos genéticos. Sus recreaciones pasan de las resultonas a las directamente ridículas.

La película: Pensada inicialmente como una aventura en el espacio, con clara semejanza de Alien, el octavo pasajero, el regurgitador Juan Piquer Simón traslada la acción muy oportunamente a las profundidades submarinas, meses después de éxitos como The Abyss o Leviathan, por más que él se empeñara, de manera poco probable, que no estaba al tanto de esos títulos.
Co-producida con Estados Unidos, país que aporta una serie de apañados secundarios de su cinematografía, el principal inconveniente de la cinta no está en la escasez de medios - no hay más que observar los interiores del submarino o los trajes de los expedicionarios - o en la apabullante simpleza de su guión que se hace más evidente cuando Simón busca una innecesaria coartada científica,  no. El aspecto más negativo es la consabida impericia de su director en todo lo referente a la puesta en escena, ramplona y de una falta de imaginación absoluta que hace imposible cualquier atisbo de implicación, por parte del espectador con lo que está pasando en la pantalla.
Que este film recibiera parabienes - e incluso un Goya a los efectos especiales - por parte de cierto sector de la crítica nacional del momento, deja a las claras el pobre estado de nuestra cinematografía a principios de los 90.

A destacar: El tercio final del film, con los protagonistas huyendo por las grutas perseguidos por diversas criaturas, a cada cual más estrafalaria, nos remite al Piquer Simón más añejo, el de Viaje al Centro de la Tierra o Misterio en la Isla de los Monstruos, un Simón que - ¿por qué negarlo? - preferimos al otro que intentaba imitar la serie b norteamericana, siempre con pobres resultados.




Tráiler norteamericano






domingo, 22 de abril de 2012

PROFUNDIDAD SEIS (USA, 1989)

Título original: DeepStar Six. Dirección: Sean S. Cunningham. Guión: Lewis Abernathy, Geog Miller. Producción: Carolco Entertainment  & TriStar Pictures. Música: Harry Manfredini. Intérpretes: Nancy Everhard, Greg Evigan, Miguel Ferrer, Cindy Pickett, Marius Weyers, Taurean Blacque, Nia Peeples, Matt McCoy, Elya Baskin, Thom Bray, Ronn Carroll.  Duración: 93 minutos.


De qué va: Un equipo de ingenieros y científicos instalan una base nuclear  para los Estados Unidos a seis millas de profundidad. En las labores de excavación dinamitan una gruta que alberga a un peligroso inquilino, una criatura desconocida para el ser humano pero que está dispuesta a recuperar el tiempo perdido...

La criatura: Un gigantesco artrópodo, una especie de crustáceo que no corresponde con criatura marina conocida. De gran fuerza y resistencia, se siente atraída por la luces - a esas profundidades abisales luz equivale a comida - mostrando una gran agresividad. La falta de presupuesto la solventa el departamento de efectos a través de un animatronic poco impresionante que casi siempre vemos a través de tomas rápidas y poco iluminadas lo cual multiplica su efectividad en pantalla.

 La película: Serie B en toda regla cuyo mayor inconveniente estriba en nadar entre dos aguas, si se me permite el juego de palabras. Una primera parte demasiado parecida a The Abyss - pero sin la aparatosidad y nivel técnico de aquella - y un tercio final muy parecido a Leviathan, a su vez refrito de mil cosas antes vistas. Curiosamente las tres coincidieron en cartelera. El resultado es una modesta cinta carente de cualquier atisbo de originalidad aunque, eso sí, con algunos aciertos parciales como la secuencia de la descompresión "instantánea" o los dardos insufladores de aire, por citar un par de ejemplos.

Un reparto anodino, - si exceptuamos al siempre eficiente Miguel Ferrer, aquí en un irritante papel - no ayuda demasiado a levantar un argumento plano y llevado por Cunningham con su habitual  dirección funcional, correcta aunque carente de imaginación. El monstruo tarda una hora en aparecer y el escaso - aunque bien empleado - presupuesto no da para mostrarlo con claridad, circunstancia esta que llega a convertirse, paradójicamente, en uno de sus principales aciertos. Buena fotografía submarina a cargo de Mac Ahlberg - House, una casa alucinante, Re-Animator -. Dentro de sus limitaciones, resulta entretenida.

A destacar: Concebir un bicho no lo suficientemente grande para destruir un complejo submarino, no tan pequeño como para poder introducirlo dentro, debió ser un problema para los guionistas hasta el punto de que la criatura es la que causa menos estragos a lo largo del metraje. Un cúmulo de negligencias y despropósitos de los protagonistas son los que van provocando sucesivos accidentes y complicando paulatinamente la situación. Resulta, cuando menos divertido.  


Fragmento del film (en castellano)

sábado, 11 de febrero de 2012

ABYSS (USA, 1989)

Título original: The Abyss. Dirección: James Cameron. Guión: James Cameron.Producción: 20th Century Fox. Música: Alan Silvestri. Intérpretes: Ed Harris, mary Elizabeth Mastrantonio, Michael Biehn, Leo Burmester, Todd Graff, J.C. Quinn, John Bedford Lloyd, Kimberly Scott, Captain Kidd Brewer Jr.  Duración: 171 minutos (Ed. Especial).

De qué va: Un grupo de expertos que trabaja en una plataforma petrolífera itinerante es requerido por la marina para efectuar las labores de rescate de un submarino atómico hundido en extrañas circunstancias. Aunque en principio sospechan que los rusos han tenido algo que ver, pronto se darán cuenta de que algo más les observa desde las profundidades de una enorme grieta abisal situada cerca del accidente.

La criatura: De origen y naturaleza desconocida pero dotados de una asombrosa tecnología que les hace reírse de la presión submarina y el frío glacial de las profundidades abisales. Estos seres han desarrollado un control absoluto sobre el agua, pudiendo manejar el líquido elemento a voluntad. Sus intenciones se revelarán al final de la película.

La película: El inicio del profundo estado de megalomanía en el que parece estar instalado Cameron desde entonces, empeñado en que cada nuevo título suyo sea un avance tecnológico cuantitativo. Y a decir verdad este título lo es, con unas impresionantes secuencias submarinas como nunca antes se habían grabado y unos efectos infográficos sin precedentes que seguiría perfeccionado en su posterior Terminator 2 y que ya aquí le valieron un merecido oscar.
A pesar de eso, el título supuso el más sonado revés comercial que ha sufrido el director y la ruptura matrimonial con su esposa, la productora especializada en títulos de acción, Gale Anne Hurd. Y es que aquí se hace más que evidente que James Cameron no es tan buen guionista como realizador, con un desarrollo demasiado esquemático de los personajes, un ritmo que avanza siempre a trompicones y ese final vergonzante en tanto que nos muestra un infantil discurso anti-belicista, ridículo en su simpleza.
Con todo, la espectacularidad de algunas secuencias y ciertos momentos de tensión bien llevados hacen de este un film agradable de ver y que abrió una corta moda de películas de ciencia-ficción que se desarrollarían en las profundidades marinas y del que se haría eco incluso nuestro oportunista Juan Piquer Simón para rodar La Grieta. Pero esa ya es otra historia.

A destacar: Como ya se ha apuntado, un impecable acabado técnico y el ingenioso uso dramático que Cameron hace de ciertos avances tecnológicos como por ejemplo el empleo del oxigeno líquido o el de los batiscafos en una espectacular secuencia de lucha y persecución. La claustrofóbica fotografía y los efectos especiales también son de 10.




Trailer español

lunes, 9 de enero de 2012

LEVIATHAN: el demonio del abismo (USA-Italia, 1989)

Título original: Leviathan. Dirección: George Pan Cosmatos. Guión: David Peoples & Jeb Stuart. Producción: MGM. Música: Jerry Goldsmith. Intérpretes: Peter Weller, Richard Crenna, Amanda Pays, Ernie Hudson, Hector Elizondo, Daniel Stern, Lisa Eilbacher, Michael Carmine, Meg Foster.  Duración: 97 minutos.

De qué va: Los trabajadores de una base minera submarina están a punto de terminar su turno de 90 días. En una de sus introspecciones encuentran un barco ruso hundido a 5000 metros de profundidad de donde recogen una caja fuerte con diversos objetos. Pero algo más ha entrado en la base...

La criatura: Inclasificable. Una especie de mutación genética de origen desconocido, tal vez creada por los rusos - ya se sabe, en los 80 origen de todos los males - que se alimenta de sangre humana y hereda características de sus víctimas. Tras años bajo el mar, ha adaptado diversas características de las criaturas abisales.

La película: A finales de los 80 se puso de moda todo tipo de amenaza en el fondo del mar a través de una serie de títulos cuyo máximo exponente fue The Abyss de James Cameron. Leviathan supone un apañado esfuerzo de producción que bebe sin pudor alguno de dos clásicos como Alien, el octavo pasajero y The Thing. De la cinta de Ridley Scott llega incluso a plagiar la fisionomía y carácter de los miembros de la tripulación donde Weller emula a Tom Skerritt, la guapa Amanda Pays a Sigourney Weaver - plano en braguitas incluído - , Ernie Hudson - Cazafantasmas - a Yaphet Kotto, Richard Crenna al personaje de Ash, el misterioso científico que inmortalizara Iam Holm y así hasta completar la tripulación... De la de Carpenter saquea sin miramientos las características de la criatura, que va  "poseyendo" uno a uno a los tripulantes adaptando su forma a la del anfitrión. Si encima añadimos un diseño de producción calcadito al de Alien - no en vano ambos son responsabilidad de Ron Cobb - y una estructura que sigue al milímetro ambos films, resulta sorprendente que no se enfrentaran a una demanda por flagrante plagio.

Con todo, la película se deja ver gracias a la profesionalidad de los distintos responsables en sus apartados - Stan Winston en los efectos, Jerry Goldsmith en la banda sonora, Alex Thomson en la fotografía - que compensa en parte la siempre tosca caligrafía y torpe narrativa de Pan Cosmatos que igual consigue algún que otro momento de lograda tensión como nos regala un final directamente ridículo.

Como luctuosa anécdota señalar que este supuso el último trabajo del prometedor Michael Carmine, al que recordamos especialmente por su divertido personaje de Carlos, un mafioso de poca monta que intenta hacer la vida imposible a unos ancianitos, en la ñoña pero simpática Nuestros maravillosos aliados. Un fallo de su corazón - curiosamente la causa que a punto está de provocarle la muerte al comienzo de la cinta -  acabó con su vida a la temprana edad de 30 años.

A destacar: A pesar de tratarse este de un trabajo menor, podemos calificar de notable la labor de Stan Winston - Terminator, The Thing, Aliens, el regreso -  en el diseño y recreación de la criatura, especialmente en las secuencias que trascurren dentro de la base minera.


Trailer original

lunes, 5 de diciembre de 2011

LA GARRA (USA, 1980)

Título original: Island Claws. Dirección: Hernán Cárdenas. Guión: Jack Cowden, Ricou Browning. Producción: CBS. Música: Bill Justis. Intérpretes: Robert Lansing, Steve Hanks, Nita Talbot, Jo McDonnell, Barry Nelson, Martina Deignan, Tony Rigo, Raymond Forchion.  Duración: 84 minutos.


De qué va: Los experimentos de un laboratorio para acelerar el tamaño de los crustáceos coincide con una fuga radioactiva de la central próxima a una pequeña localidad costera de Florida. Todo esto afectará de manera determinante al comportamiento de los abundantes, y hasta ahora pacíficos, cangrejos de la zona.

La criatura: Cangrejos de mar. Estos pequeños - o no tan pequeños - crustáceos se caracterizan por ser bastante belicosos a la hora de buscar su comida, aunque también son extremadamente tímidos y suelen permanecer ocultos en especial si hay un humano cerca. Eso no valdrá para los del film que nos ocupa, donde perderán el miedo al hombre, disponiéndose a invadir sus dominios.  Hacia el final de la película aparece un cangrejo hiper vitaminado muy bien recreado además por el departamento de efectos.


La película: Simpática aunque decididamente inofensiva producción B que estira la tradición del fantástico cultivada a lo largo de la década de los 70. Es una especie de aproximación del clásico de Roger Corman Attack of the crab monsters, dirigida con ritmo plomizo por Hernán Cárdenas, del que no se le conocen otros créditos, de hecho algunos apuntan incluso que es en realidad un seudónimo del propio Corman, sin que haya podido obtener más detalles al respecto. El guión plantea diversas cuestiones interesantes sin que, por desgracia, remate adecuadamente ninguna de ellas, olvidando - por poner tan solo un ejemplo -  los apuntes ecológicos que muestra al principio, con esa central nuclear minimizando la importancia de sus fugas radioactivas.

Algo mejor parado sale el curioso tema de la xenofobia, representada por un grupo de haitianos que llegan en patera a la playa al tiempo que comienzan los ataques de los cangrejos. Inmediatamente serán señalados como los causantes de las primeras muertes por la población del lugar aunque al final lugareños e inmigrantes tendrán que unir fuerzas para enfrentarse a la verdadera amenaza que se cierne sobre ellos en la secuencia que cierra el film. La apagada dirección y la morosidad de su puesta en escena no puede evitar algún que otro momento inquietante, básicamente gracias a la presencia de los cangrejos y el característico chasquido de pinzas que siempre precede a sus ataques.

El reparto es bastante sólido y combina juventud y veteranía, destacando el espléndido trabajo de Robert Lansing - La banda de los Grissom, El Imperio de las hormigas -, acompañado por la simpática Nita Talbot - Trampa para un soltero, Muñecos asesinos - y un desaprovechado Barry Nelson, que ese mismo año se pondría en la piel del director del hotel escenario de la terrorífica El Resplandor.

Discreta, pero se puede ver.

A destacar: El tercio final, mucho más animado  y con la presencia de un gigantesco crustáceo recreado por los responsables del King Kong de Guillermin o del Búfalo Blanco de J. Lee Thompson. Sin duda el monstruo se llevó la mayor parte del presupuesto de esta modesta cinta.


El encuentro final con la criatura de La Garra

jueves, 10 de noviembre de 2011

EL ATAQUE DE LOS CANGREJOS GIGANTES (USA, 1957)

Título original: Attack of the Crab Monster. Dirección: Roger Corman. Guión: Charles B. Grifith. Producción: Los Altos Productions. Música: Ronald Stein. Intérpretes: Dale Drewer, Martha Hunter, Russell Johnson, Richard Cutting, Mel Welles, Beach Dickerson, Tony Miller.  Duración: 62 minutos.


De qué va: Un variopinto grupo de científicos (físicos, botánicos, geólogos...) son enviados a una desierta isla del Pacífico para estudiar el efecto que las pruebas atómicas que se han efectuado por la zona provocan en la fauna y flora del lugar. El anterior equipo de investigación desapareció sin dejar rastro...


La criatura: Como el título indica, sin posibilidad de sorpresa alguna, unos gigantescos cangrejos que no solo se alimentan de carne humana si no que adoptan la inteligencia de las personas que devoran, adquiriendo además diversas facultades psíquicas. Roger Corman en estado puro.

La película: Hiroshima y Nagasaki no solo provocaron el terror entre la población japonesa. También hizo mella en la sociedad norteamericana que desde entonces vivió sumido en la psicosis resultante de la posibilidad  de poder ser ellos las siguientes víctimas de un apocalipsis nuclear. Eso tuvo especial repercusión, como bien se sabe, en el cine de Ciencia-ficción de los años 50. Corman trataría el tema en varias ocasiones empleando casi siempre la misma -y barata- fórmula: un reducido grupo de personas que se hallan aislados del resto de la civilización, amenazados por una fuerza invisible y desconocida.

Attack of the Crab Monster está lejos de ser una buena película, podríamos decir que incluso su escasa hora de duración se nota estirada debido a un guión estrambótico - dotar a los cangrejos de la facultad de comunicarse telepáticamente con los humanos -, con tantos agujeros como los que las criaturas se dedican a hacer a lo largo del metraje en la isla, no se sabe muy bien con qué objetivo.

La puesta en escena es pobrísima, queriéndonos hacer creer que un chalé de Los Ángeles es una base científica en una isla del Pacífico y que unos monigotes que se mueven con dificultad son una amenaza de la que es prácticamente imposible escapar. Evidentemente para que la acción avance era necesario hacer especialmente torpes a los protagonistas, situación que se vuelve especialmente esperpéntica en el clímax final de la película, donde la amenaza se ve reducida a un único monstruo. Cierto sentido del espectáculo permite, con todo, que Corman logre alguna que otra escena bastante truculenta para la época - el título es uno de los pioneros a la hora de mostrar un cuerpo desmembrado- , logrados momentos de tensión -gracias al inquietante sonido que producen las garras de los monstruos- y unas tomas submarinas decentes. Pero poco más. Ignoro la causa por la que muchos críticos añoran títulos como este y repudian en cambio otras producciones Corman igualmente mediocres como la aquí ya reseñada Sharktopus.

A destacar: Paupérrimo guion de Charles B. Griffith, compañero inseparable de Corman en los inicios y al que, como a este, le gustaba hacer cameos en los films que escribía o producía - aquí es el marinero decapitado por una de las criaturas-. Griffith es uno de los más importantes guionistas del género, siendo responsable de guiones como los de Not of This Earth, Un cubo de sangre, The little shop of horrors o Creature from the Haunted sea. Se ve que le iba la marcha.

Trailer del film

lunes, 24 de octubre de 2011

LA BESTIA MARINA (USA, 2008)

Título original: Troglodyte (The Sea Beast). Dirección: Paul Ziller. Guión: Paul Ziller. Producción: NBC Universal. Música: Chuck Cirino. Intérpretes: Corin Nemec, Camille Sullivan, Miriam McDonald, Daniel Wisler, Gwynyth Walsh, Brent Stait, Gary Hudson, Christie Laing, Brandon Jay McLaren, Roman Podhora.  Duración: 84 minutos.

De qué va: Un barco pesquero pierde a uno de sus tripulantes en el trascurso de una tempestad. El capitán cree haber visto a una extraña criatura en el momento de la desaparición pero, por miedo a no ser tomado en serio, decide callar. Lo que no puede sospechar es que ha traído al puerto, pegado al casco de su barco a un polizonte que sembrará el caos y la destrucción.



La criatura: Una criatura anfibia que, por su aspecto, parece una mezcla entre pez abisal y tritón. Extremadamente voraz, con una dieta en la que predomina la carne humana, este ser es igualmente peligroso en tierra firme, con una agilidad asombrosa y la capacidad de mimetizarse con el entorno. El adulto, probablemente hermafrodita, mide cerca de los 4 metros y utiliza una larguísima lengua retráctil, a la manera de los camaleones.

La película: Entretenida cinta producida para el canal Sci-fy, que se eleva sobre producciones similares gracias a su buen ritmo, la gran cantidad de gore y el hábil empleo de los escasos recursos que maneja.
Con todo, la película no deja de moverse en unos márgenes discretos principalmente debido a un guión que sigue al dedillo todos los lugares comunes del género sin apenas atisbo de originalidad. El realizador  ofrece casi desde el primer momento la figura del monstruo con todo detalle lo que, tras la sorpresa inicial, supone que este pierda efectividad muy pronto por muy logrado que esté su diseño. Diseño que tampoco es que sea un dechado de originalidad y el cual parece recoger elementos de The Relic y de Depredador sin ningún rubor y acrecentando la sensación de déjà vu. Por si esto fuera poco, el guión deja numerosos apuntes sin resolver, como el efecto que la mordedura produce a una de sus víctimas o el motivo del porqué unas criaturas que se suponen abisales son tan ágiles trepando y saltando árboles. Además, desaprovecha algunos personajes que parecían destinados a tener mayor peso, caso de Ben, pescador alcoholizado desde que fue testigo de la presencia de los monstruos años atrás - y que, por cierto, muestra un look clavadito al de Quinn en Tiburón, como podrá observarse en el tráiler -.

No obstante, si se es capaz de abstraerse de lo ya apuntado, este refrito de monstruos podrá proporcionar un rato divertido merced al desparpajo con el que son rodadas ciertas escenas de acción y el espíritu de genuina serie B que, aunque sea por breves instantes, asoma a lo largo del metraje.

A destacar: Como detalle macabro, señalar que la criatura-madre escupe una saliva que paraliza a sus presas, las cuales no pueden sino presenciar impotentes cómo son devoradas vivas. Terrible.


Trailer del film

domingo, 18 de septiembre de 2011

AGUAS MORTALES (Alemania-Austria, 2009)

Título original: Tod aus der Tiefe (Death water). Dirección: Hans Horn. Guión: Günter Knarr, Phillipp Weinges. Producción: Crazy Films & Epo-Film. Música: Peter Horn, Andrej Melita. Intérpretes: Lavinia Wilson, Hubertus Grimm, Fahri Ögün Yardim, Katja Weitzenböck, Xavier Hutter, Sieruan Casey, Johanna Dürolf, Wolfgang Raach.  Duración: 97 minutos.

De qué va: En una plataforma petrolífera situada en el Mar del Norte se produce un extraño accidente. El incidente coincide con la aparición de un virulento brote de infección de origen desconocido y que afecta a los que se han bañado recientemente en el mar. La doctora Eva Meinert tendrá que enfrentarse a la epidemia mientras intenta superar una fuerte crisis familiar.

 La criatura: Probablemente la más diminuta que aparezca en esta web dedicada a criaturas marinas. Células eucariotas, microorganismos unicelulares que han permanecido en un estado de hibernación durante millones de años y que una grieta en el fondo marino los libera con funestas consecuencias. Las mono células pronto decidirán aprovechar el tiempo perdido, seguir su curso natural de la evolución y unirse unas a otras para crear organismos más complejos.

La película: Producción alemana dirigida por Hans Horn, que ya tenía cierta experiencia en films marinos al rodar A la deriva, comercializada absurdamente como la segunda parte de Open Water.  Con un comienzo que nos introduce hábilmente en la vida de los distintos personajes que van a confluir en la historia, la película sigue una estructura muy similar a la de otros tantos films del género, teniendo en Tiburón su referente inmediato, esto es: amenaza que surge imprevisiblemente, autoridades que se resisten a creer en ella hasta que no hay más remedio que rendirse a las evidencias, protagonistas que se unen y salen en busca de la criatura.
Con claras reminiscencias al título de James Cameron, Abyss, el film está rodado con ritmo y una buena resolución técnica -mención especial merecen las estupendas tomas marinas- aunque hay que achacarle una demasiado evidente servidumbre a los esquemas del cine hollywoodense más comercial que le resta credibilidad a muchas secuencias y le hacen caer en lugares comunes del género que en un principio parecía sortear con habilidad. En este sentido, resulta curioso que los dos carteles con los que se ha promocionado el film, el que nos ocupa y otro en el que aparece la aleta de un tiburón, tienen bien poco que ver con las imágenes que vamos a ver durante su metraje.
Bien interpretada por actores que no nos dicen nada por estos lares, la película supone un inofensivo pero decididamente entretenido título preferible a muchos otros films que nos llegan del mercado americano con más bombo y platillos.

A destacar: Una primera media hora ejemplar, narrada con mucho brío y que nos introduce de manera irresistible en la trama.


Secuencia del film


domingo, 4 de septiembre de 2011

MAREA DE SANGRE (Reino Unido-Grecia, 1982)

Título original: Blood Tide. Dirección: Richard Jefferies. Guión: Richard Jefferies y Nico Mastorakis. Producción: Connaught Internacional & Athon. Entertainment. Música: Jerry Mosely. Intérpretes: Martin Kove, James Earl Jones, José Ferrer, Deborah Shelton, Mary Louise Weller, Lydia Cornell, Lila Kedrova, Irini Tripkou.  Duración: 82 minutos.

De qué va: Neil Grice (Martin Kove) y su esposa viajan de luna de miel a una isla griega, cuyas leyendas incluyen un ancestral culto en el que se secrificaban vírgenes a un temible dios marino. El objetivo del viaje es encontrar a Madeline (Deborah Shelton), hermana de Neil y de la que se tienen noticias desde hace semanas. La encontrarán en un convento de religiosas, extrañamente cambiada y obsesionada con dicho culto. También conocerán a un extraño buscador de tesoros (Earl Jones) que cree haber despertado involuntariamente con sus actividades algo maligno en la isla.
La criatura: No se sabe muy bien. Una especie de Leviatán de pacotilla al que no vemos con claridad en ningún momento quizá para evitarnos la vergüenza ajena. Aunque en teoría se alimenta de vírgenes está claro que estas no abundan mucho por las Islas Griegas -bueno, por ningún lado - puesto que no le hace ascos a cualquier otra señora que se le ponga por delante.

La película: Una idea fascinante, la pervivencia en nuestros días de un culto ancestral a una criatura mítica, que queda absolutamente malograda por un guión confuso, una narración deslavazada y la tacaña dirección de su responsable, un Richard Jefferies que no volvería a la dirección hasta pasados 26 años con Living Hell, título más estimulante y entretenido que este.
Si exceptuamos una prometedora primera secuencia que transcurre en la antigüedad y que muestra el sacrificio de una de las vírgenes, recordándonos incluso algunos de los títulos exóticos de la Hammer, - como She, la Diosa de fuego - el resto es de un aburrimiento supino, con un constante ir y venir de los personajes no se sabe muy bien hacia dónde ni por qué.
Con todo, podemos consolarnos con el exotismo y la belleza de los paisajes griegos y con un estimulante reparto que cuenta con la presencia de un contundente James Earl Jones pre-Conan, con Martín Kove, - al que recordaremos como villano de la saga Karate Kid - o los entrañables José Ferrer - Moulin Rouge, Cyrano de Bergerac- y Lila Kedrova -Cortina rasgada, El quimérico Inquilino -. Poco más, salvo la sensación, una vez vista, de que se ha perdido la oportunidad de hacer un film estimable.

A destacar: La belleza de Deborah Shelton, Miss USA en 1970, y a la que recordamos robándole protagonismo a la mismísima Melanie Griffith en la excelente Doble Cuerpo de Brian de Palma.

Fragmento del film


jueves, 4 de agosto de 2011

FRANKENFISH: La Criatura del Pantano (USA, 2004)

FICHA TÉCNICA:
Título original: Frankenfish. Dirección: Mark A.Z. Dippé. Guión: Simon Barrett y Scott Clevenger. Producción: Bayou Films / Silver Nitrate Pictures. Música: Ryan Beveridge. Intérpretes: Tory Kittles, China Chow, K.D. Aubert, Matthew Rauch, Donna Biscoe, Tomas Arana, Mark Boone Jr., Reggie lee y Noelle Evans. Duración: 80 minutos.

De qué va: Una agresiva criatura mutante con un apetito voraz llega a un pantano de Luisiana. Una comunidad de casas flotantes situada en las marismas tendrá que enfrentarse a la bestia con todos sus (escasos) medios. Contarán con la ayuda de un médico forense que ha ido hasta allí para averiguar los motivos de las muertes y de una joven bióloga.

La criatura: Un híbrido mutante entre pez de agua dulce y anfibio terriblemente agresivo y que no se detiene ante nada. El bicho está realmente bien conseguido para este tipo de presupuestos, notándose que su responsable ha puesto especial cuidado en el tema. Aprobado alto.

La película: Su director, Mark A. Z. Dippé no invita precisamente a tener esperanzas después de que debutara en una cinta tan endeble como Spawn, una de las más pobres traslaciones de un héroe del cómic a la gran pantalla. En cambio, para nuestra sorpresa, nos encontramos con una entretenidísima película de serie B capaz de echar mano sin pudor del gore más desenfadado y con alguna que otra refrescante sorpresa en el guión. El film es más que deudor de un pequeño clásico moderno como "Temblores", sustituyendo aquí los desérticos parajes por una colonia casi hippie en un pantano.
Dippé es un reputado responsable de efectos especiales que ha puesto su técnica al servicio de títulos como Terminator 2 o Parque Jurásico. Así la cinta se beneficia de unos más que respetables efectos especiales que suplen en parte los pobres diálogos y los personajes arquetípicos interpretados convencionalmente como suele ocurrir en este tipo de producto. Con todo, el balance termina siendo positivo merced a su corta duración y al ritmo endiablado que no se permite un momento de respiro para dar trilladas explicaciones.

A destacar: Sus efectos especiales y algún que otro giro del guión.


Trailer de Frankenfish